“El río está recuperando lo que era suyo”: las claves de la actual crecida del Paraná
El especialista en hidrometeorología Luis Dopazo explicó que las represas alcanzaron su límite de regulación y actualmente dejan pasar prácticamente toda el agua que reciben. Advirtió que la crecida podría prolongarse hasta el otoño de 2027, con varios picos sucesivos.
:format(webp):quality(75)/https://radiorafaelacdn.eleco.com.ar/media/2026/10/luis_dopazo_especialista_en_hidrometeorologia_crecida_historica_por_que_las_represas_no_pueden_frenar_al_rio_parana_1.webp)
El especialista en hidrometeorología Luis Dopazo explicó que las represas alcanzaron su límite de regulación y actualmente dejan pasar prácticamente toda el agua que reciben. Advirtió que la crecida podría prolongarse hasta el otoño de 2027, con varios picos sucesivos.
La crecida del río Paraná genera preocupación por el avance del agua sobre zonas ribereñas y la posibilidad de que el fenómeno se prolongue durante varios meses. Frente a este escenario, el especialista en hidrometeorología Luis Dopazo explicó por qué las represas ya no pueden frenar el aumento del caudal.
En diálogo con Radio Rafaela, señaló que a lo largo del Paraná existen alrededor de 57 represas, desde su cuenca en Brasil hasta Yacyretá, pero que actualmente su capacidad para regular la crecida es muy limitada.
“En este momento ninguna represa puede contener la inundación. Están trabajando como represas de pasada: generan energía y dejan salir agua por los vertederos. Todo el agua que entra sale, es como si no estuvieran las represas”, explicó.
:format(webp):quality(60)/https://radiorafaelacdn.eleco.com.ar/media/2026/10/crecida_del_parana_1.webp)
Por qué las represas no pueden detener la crecida
Dopazo detalló que estas estructuras tienen una capacidad limitada de almacenamiento y que, cuando alcanzan determinados niveles, deben liberar el excedente para evitar consecuencias mayores.
“Para decirlo claramente, nada está frenando la crecida del Paraná. No hay una represa que la esté frenando, porque no pueden hacerlo. Si cerraran las represas, el agua pasaría por arriba y sería catastrófico”, advirtió.
El especialista mencionó particularmente las situaciones de Itaipú y Yacyretá, que realizan maniobras para administrar los volúmenes de agua que reciben.
“Itaipú había intentado contener algo de agua, pero nuevamente tuvo que abrir sus vertederos. Yacyretá también está haciendo un manejo del agua que entra y trata de contenerla en el lago, pero va a llegar un momento en que también tendrá que abrir las compuertas”, sostuvo.
Una crecida que podría extenderse hasta el otoño de 2027
Otro de los aspectos que destacó Dopazo es que el fenómeno llega después de varios años de bajante, lo que modificó la percepción de las comunidades sobre el comportamiento habitual del río.
“Esta crecida tiene la desventaja de que viene después de cinco años de sequía. En Santa Fe, la laguna tiene en este momento cuatro metros con veinte centímetros, una altura normal, pero veníamos de cinco o seis años de sequía, cuando prácticamente había desaparecido”, señaló.
A esta situación se suma, según explicó, la dificultad que presenta el agua para escurrir en determinados sectores, donde numerosos cursos naturales se encuentran obstruidos.
“El agua se encuentra con que está todo tapiado. Quedan algunos pocos cursos con capacidad de evacuar y empiezan a inundarse las islas. Esta crecida va a ser duradera porque el agua se va a ir muy lentamente”, explicó.
Además, aclaró que el Paraná no registra necesariamente un único pico de crecida, sino que puede presentar sucesivos aumentos y descensos del nivel.
“Ahora tenemos el primer pico. Muy probablemente baje unos centímetros, tengamos otro pico, vuelva a bajar y después tengamos otro más alto. Va a ser una crecida que muy probablemente llegue hasta el otoño del año que viene”, anticipó.
:format(webp):quality(60)/https://radiorafaelacdn.eleco.com.ar/media/2026/10/crecida_del_parana_2.webp)
La ocupación de zonas inundables, otro problema
Finalmente, Dopazo advirtió que los años de sequía favorecieron la ocupación de terrenos que históricamente pertenecieron al río, aumentando la exposición de numerosas familias ante el regreso de las aguas.
“Durante estos años de bajante hubo una teoría de que el Paraná no iba a crecer más. Pero no, el río en este momento está recuperando lo que era suyo”, manifestó.
En ese sentido, cuestionó la falta de prevención frente a los asentamientos en sectores vulnerables.
“Todos están mirando el número de evacuados, y ese número corresponde a familias que se asentaron en lo que era el río Paraná”, concluyó.

Para comentar, debés estar registradoPor favor, iniciá sesión