El orgullo de llevar el Fuego Suramericano: emoción y memoria deportiva en San Jorge
Cuatro referentes de distintas generaciones acompañaron el paso de la llama y compartieron sus sensaciones, el valor del reconocimiento a sus trayectorias y los mensajes que quieren transmitir a quienes hoy sueñan con llegar al alto rendimiento.
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La Antorcha de los XIII Juegos Suramericanos Santa Fe 2026 pasó ayer por San Jorge y reunió a cuatro referentes que conocen de cerca el camino del deporte de alto rendimiento. Lucas Chiarlo, Alicia María Boscatto, Diego Pastore e Ignacio “Nacho” Zugasti fueron protagonistas de un momento que les permitió compartir sus experiencias y acercar un mensaje a las nuevas generaciones.
Para Chiarlo, la experiencia tuvo un significado especial porque ocurrió en su ciudad natal y frente al club que marcó sus primeros pasos como deportista.
“Para mí, como para toda persona que formó parte del Movimiento Olímpico, es un orgullo, un gran honor poder llevar la Antorcha y, sobre todo, en la ciudad donde soy nativo, frente al club que me vio crecer como deportista”, expresó.
El exgimnasta también puso la mirada en los chicos y jóvenes que se acercaron a compartir el momento. Para él, la llegada del Fuego fue una oportunidad para comenzar a dimensionar la importancia que tendrá Santa Fe 2026.
“Es algo que es motivador, incentivador, pensando en todos los jóvenes deportistas, en todos los chicos que estuvieron hoy presentes, que pudieron disfrutar y ver la llama”, señaló.
Y dejó una reflexión sobre lo que significará que una competencia de esta magnitud se desarrolle en la provincia: “Es algo extraordinario para el deporte argentino que esto se produzca en Santa Fe”.
Una llama que representa mucho más
Alicia María Boscatto también vivió el momento con una profunda emoción. Para la histórica nadadora argentina, llevar el Fuego Suramericano representó además un reconocimiento a toda una vida dedicada al deporte.
“Fue extremadamente emotivo ser parte del traslado de la llama suramericana. La misma significa la paz, la unidad, la razón y el espíritu humano”, expresó.
La exnadadora, que representó al país en dos Juegos Olímpicos, también entendió este reconocimiento como parte de una historia deportiva que continúa: “Es un reconocimiento a mi trayectoria deportiva”.
Su mensaje para quienes hoy comienzan ese camino estuvo relacionado con los valores que acompañaron su propia carrera: perseverancia, disciplina y tesón, para avanzar “escalón por escalón” hasta alcanzar los objetivos.
El reconocimiento después de tantos años
En el caso de Diego Pastore, referente de la natación paralímpica y representante argentino en tres ediciones de los Juegos Paralímpicos, la emoción también estuvo presente.
Su mamá fue la encargada de expresar lo que significó para la familia este reconocimiento después de tantos años de carrera.
“Fue un evento muy hermoso el que pasamos hoy, es algo muy emocionante para nosotros y Diego. El reconocimiento después de tantos años de esfuerzo, sacrificios y que se lo siga valorando a Diego es hermoso para nosotros”, contó.
Sus palabras reflejan una parte muchas veces invisible del deporte de alto rendimiento: los años de preparación, los sacrificios y el acompañamiento familiar que existen detrás de cada competencia y cada logro.
Llevar el fuego de todos los deportistas
Para Ignacio “Nacho” Zugasti, uno de los jóvenes representantes del deporte de San Jorge, llevar la Antorcha también fue motivo de orgullo.
“Para mí llevar la Antorcha es un placer y orgullo porque llevamos el fuego de todos los deportistas”, sostuvo.
Zugasti valoró especialmente que San Jorge haya sido incluido en el recorrido del Fuego Suramericano: “Me siento feliz porque hicieron a San Jorge parte del evento”.
Y encontró en los Juegos una oportunidad que va mucho más allá de la competencia: “Es una posibilidad que tienen los deportistas para expresar lo que les gusta hacer, una unión de los países, ciudades y hacer amigos”.
Su mensaje final estuvo dirigido justamente a quienes recién empiezan: “Siempre se puede. Mientras uno esté predispuesto, tenga compromiso y si tienen un sueño que sigan adelante, que se puede llegar”.
De una generación a otra
Las historias de Chiarlo, Boscatto, Pastore y Zugasti representan distintas épocas y disciplinas, pero tuvieron un punto de encuentro en San Jorge: el deporte como camino de esfuerzo, aprendizaje y superación.
El paso del Fuego Suramericano permitió reunir esas experiencias y acercarlas a los chicos y jóvenes que se preparan hoy para construir sus propias historias.
En cada uno de ellos, la Antorcha encontró un significado diferente: para algunos, el recuerdo de una carrera que dejó huella; para otros, el reconocimiento a años de sacrificio; y para los más jóvenes, la posibilidad de mirar hacia adelante y entender que los sueños deportivos también pueden hacerse realidad.
Así, el recorrido por San Jorge no fue solamente una parada más de la Antorcha de Santa Fe 2026. Fue también un encuentro entre el deporte del pasado, el presente y las nuevas generaciones que empiezan a escribir su propia historia.

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