De Santiago del Estero a Esperanza en un Mercedes de 1954: la travesía de Robert Wilton Udrizar
El coleccionista viajará unos 600 kilómetros desde la capital santiagueña hasta Esperanza para participar del centenario del Esperanza Automóvil Club. Lo hará junto a su esposa, a bordo de un Mercedes de 1954 que compró hace 15 años en Rosario y que forma parte de una pasión heredada desde la infancia.
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Robert Wilton Udrizar se prepara para unir Santiago del Estero con Esperanza en una travesía cargada de historia, recuerdos y pasión por los vehículos antiguos. A bordo de un Mercedes de 1954, viajará para participar de la celebración por los 100 años del Esperanza Automóvil Club, invitado por un grupo de amigos de esa ciudad santafesina.
El recorrido no será solo una aventura mecánica. Para Robert también tendrá un fuerte valor familiar, ya que Esperanza es la ciudad a la que llegaron sus antepasados a comienzos del siglo pasado.
“Voy a Esperanza, que es la ciudad a la que llegaron mis antepasados a principio del siglo pasado. Es volver un poco a los orígenes, y no deja de ser hermoso”, expresó.
Una pasió
n heredada desde chico
Robert contó que su vínculo con los autos y motos antiguas nació desde muy pequeño, influenciado por su padre. Con el paso del tiempo, pudo empezar a darse algunos gustos y sumar vehículos a su colección.
“Me gustan los autos antiguos y las motos antiguas. Tenemos un par de autos y algunas motos. Realmente es una pasión que uno ha heredado del padre, de muy chico”, relató.
El Mercedes con el que realizará la travesía fue comprado hace aproximadamente 15 años en Rosario.
“Este auto lo compré en Rosario hace unos 15 años, a Sergio Versace, un gran amigo de Rosario”, contó.
Aunque reconoció que con los años el vehículo fue ganando valor, remarcó que el disfrute está en restaurarlo, mejorarlo y mantenerlo en movimiento.
“A medida que pasan los años, uno lo va mejorando, le va invirtiendo y, obviamente, vale un poco más. Pero en su momento, cuando lo conseguí, tampoco era un bien inalcanzable”, señaló.
Rumbo al centenario del Esperanza Automóvil Club
La invitación llegó a través de David, un amigo de Esperanza vinculado al mundo de los ciclomotores y los autos antiguos. Para Robert, participar del centenario del club representa un honor.
“Voy cumpliendo con esta invitación que me hizo David, un gran amigo de Esperanza, y su grupo de ciclomotores y autos antiguos. Ahora, por los 100 años del Automóvil Club, es un honor que me hayan invitado”, afirmó.
El viaje también será una oportunidad para reencontrarse con gente ligada a sus raíces familiares.
“Uno se encuentra con gente con la que ha hablado muy poco o nada, pero enseguida se prende una química. Por algo será”, expresó.
Un viaje de 600 kilómetros a 70 por hora
Robert saldrá desde la capital de Santiago del Estero y recorrerá aproximadamente 600 kilómetros hasta Esperanza. Calcula que el viaje demandará cerca de 10 horas, siempre que todo marche bien.
“Vamos a andar cerca de las diez horas aproximadamente, por ahí un poco menos. Si todo anda bien, a la tarde vamos a estar llegando”, anticipó.
El trayecto será por ruta 34, con una velocidad promedio de unos 70 kilómetros por hora.
“Vamos por la 34, molestando hasta Sunchales”, bromeó.
Y dejó un pedido para quienes puedan cruzarlo en la ruta: “A los que anden en esos horarios, por favor, tengan paciencia”.
“Viajamos siempre con mi esposa”
Como en otras aventuras, Robert no viajará solo. Lo acompañará su esposa, a quien definió con humor como la única que todavía lo sigue en este tipo de travesías.
“Viajamos siempre con mi esposa, la única que me aguanta. Mis hijos me dicen: ‘No, papá, andá vos tranquilo’”, comentó.
Según contó, ya están acostumbrados a este tipo de experiencias e incluso realizaron viajes largos con el vehículo.
“Alguna vez fuimos hasta Bolivia. Ella está acostumbrada al sacrificio”, recordó.
La clave: parar lo menos posible
El ritmo del viaje será tranquilo, pero constante. Robert explicó que, para sostener el promedio, intenta detenerse lo mínimo indispensable.
“Viajamos a 70 kilómetros por hora y tratamos de parar lo menos posible. Ahí adentro se toma mate, se come, se duerme a ratos. La cuestión es no parar, porque si no los promedios se caen más”, explicó.
También destacó que el vehículo tiene un consumo muy económico para este tipo de travesías.
“Calculo que anda entre 18 y 20 kilómetros por litro, más o menos. Es muy económico”, señaló.

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