San Cristóbal retoma las clases de manera gradual: primero docentes y luego alumnos
Tras la conmoción por el ataque, las escuelas volverán con un esquema progresivo y centrado en la contención emocional. La Escuela N° 40 seguirá cerrada por pericias judiciales.
:format(webp):quality(40)/https://radiorafaelacdn.eleco.com.ar/media/2026/04/claves_para_entender_el_impacto_del_tragico_episodio_en_san_cristobal.webp)
Tras días atravesados por la conmoción, las escuelas de San Cristóbal se preparan para retomar la actividad con un esquema progresivo y centrado en el acompañamiento emocional de las comunidades educativas. Este miércoles volverán a abrir sus puertas todas las instituciones, con excepción de la Escuela N° 40 “Mariano Moreno”, que continuará cerrada al menos durante toda la semana debido a la intervención del Ministerio Público de la Acusación (MPA).
La jornada de este 8 de abril estará destinada exclusivamente a los equipos docentes y directivos, quienes participarán de instancias de trabajo colectivo, reflexión y planificación institucional. Según se informó desde el Ministerio de Educación de la provincia de Santa Fe, la idea es que cada escuela, de acuerdo a sus particularidades, organice estrategias para el regreso cuidado de los estudiantes. Recién el jueves comenzará la reincorporación de los alumnos a las aulas.

Desde la cartera se planteó que no se trata de una vuelta a la rutina habitual, sino de un proceso gradual, con eje en la escucha, la contención y la reconstrucción de los vínculos al interior de cada comunidad escolar.
Atravesados por la angustia
En tanto, este martes por la tarde, se realizó un encuentro con todos los docentes de la Escuela N° 40 -en un espacio de la Sociedad Rural- que dejó al descubierto el profundo impacto emocional que atraviesa a la comunidad educativa, tras el tiroteo por parte de un alumno de 15 años en el que resultó muerto otro estudiante de 13.
Divididos por niveles -inicial, primario, secundario y superior-, alrededor de un centenar de docentes comenzó a pensar cómo será el regreso de los alumnos -cuando se produzca-, en un contexto donde todavía predominan las incertidumbres y la angustia.
“Se pensaron ideas, como jornadas o espacios de intercambio, pero no una vuelta tradicional de clases”, relató a El Litoral una docente que asistió al encuentro.
Por momentos, el ruido ambiente y la falta de sillas hacían que todo pareciera caótico, pero el silencio se imponía cada vez que alguien lograba poner en palabras la desolación. “Valoré mucho cuando hablaron nuestros directivos. Aunque no haya un ‘protocolo mágico’ que resuelva la incertidumbre de las familias, lo que se vivió fue un acercamiento necesario”, expresó la profesora.
También destacó la presencia de autoridades provinciales, que buscaron transmitir acompañamiento mientras avanza la investigación judicial que mantiene cerrada la institución. “Fue un primer paso, aunque todavía nos falta mucho”, resumió.
Más allá del trabajo institucional, lo que sobrevoló la jornada fue el impacto humano. Docentes visiblemente afectados, algunos entre lágrimas o con el rostro de preceptores y profesores “desfigurados del cansancio y la angustia”, describió. La sensación compartida es la necesidad de acompañarse mutuamente. “No hay soluciones mágicas. Somos personas y tenemos que sostenernos entre todos”, expresó la docente.
Una circular para acompañar
La reunión entre funcionarios de Educación y docentes es uno de los dispositivos desplegados desde el equipo interministerial de Gobierno que actúa ante el trágico hecho. En ese marco, en la conferencia de prensa del pasado lunes, desde Rosario, el ministro de Educación, José Goity, informó que se envió una circular a todas las instituciones educativas de la provincia con orientaciones específicas para abordar lo sucedido en San Cristóbal.
El documento propone un enfoque centrado en el cuidado y la palabra, al considerar a la escuela como “uno de los lugares de encuentro más importantes y donde se generan lazos de pertenencia”.

Entre las directrices principales, la circular solicita: Generar espacios áulicos reducidos para que circule la palabra sin juzgar; evitar la reproducción innecesaria de relatos o detalles que puedan generar mayor daño; promover el uso responsable de la tecnología y el respeto por la intimidad; actuar de manera coordinada con los equipos socioeducativos, evitando una “mirada investigativa” de las causas del hecho.
Entre las recomendaciones, se destaca la necesidad de brindar escucha activa, habilitar el diálogo respetuoso, evitar la reproducción innecesaria de información que pueda generar más daño y promover el uso responsable de las tecnologías. También se insta a fortalecer el vínculo con las familias, trabajar de manera articulada con equipos socioeducativos y sostener el trabajo colectivo entre docentes.
El texto remarca que las personas adultas deben constituirse como una presencia segura y contenedora, evitando trasladar su propia angustia a los estudiantes, y confiando en el criterio pedagógico de cada institución para adaptar estas orientaciones a sus realidades.
El Litoral

Para comentar, debés estar registradoPor favor, iniciá sesión