Horror por el crimen de una niña que fue abusada y arrojada a una cámara séptica: apuntan que su madre la entregó
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Una prima de la niña reconoció que la relación entre la madre y la pequeña no era buena. Eso llevó a que Patricia optara por ir a vivir con su papá cuando la pareja decidió poner fin a la relación.
Once puñaladas recibió Patricia, una nena de nueve años que fue asesinada y arrojada en una cámara séptica de la casa donde vivía con su padre y sus hermanas menores, en la localidad de Bella Vista, Corrientes.
De acuerdo con la reconstrucción que realizaron los investigadores en las últimas horas, el martes a la tarde, la niña le pidió a sus tías paternas permiso para ir a la casa de su madre porque quería llevarle unas frutas de mango. La nena se encaminó hacia el lugar sin saber que unas horas después sería salvajemente atacada.
Los peritos que rescataron el cadáver hallaron heridas cortantes, pero no pudieron establecer las causas de la muerte en un primer momento. Es por eso que el cuerpo fue enviado a la ciudad de Corrientes para una autopsia que, además, debía determinar si existían signos de abuso sexual.
La principal hipótesis que manejan los investigadores es que la nena fue entregada por la propia madre a los tres jóvenes, que también están presos. Además, los médicos forenses descartaron que esa noche haya sido violada, pero hallaron indicios de ataques sexuales de vieja data.
Más detalles
La investigación se disparó en la media tarde del miércoles, cuando el papá de la víctima volvió de una isla. El hombre se gana la vida como pescador comercial y desde hace algunos meses está separado de su pareja, con la que tuvo tres hijas. Patricia era la mayor.
El corazón de Ramón se sobresaltó al advertir rastros de sangre en la puerta de ingreso de su vivienda, que estaba cerrada con llave. El hombre fue a la casa de sus hermanas para saber si su hija estaba allí: apenas le dijeron que la noche anterior se había ido a la casa de su madre, supo que algo malo podía haber sucedido.
Ramón regresó momentos después a su vivienda, acompañado esta vez de una patrulla policial. Los agentes rompieron una puerta y en uno de los dormitorios se toparon con enormes manchas de sangre sobre una cama. En el patio, hallaron señales de arrastre que terminaban en el pozo ciego del baño. Horas más tarde, los bomberos voluntarios de la ciudad rescatarían el cadáver de la nena.

Historia familiar
Una prima de la pequeña víctima reconoció que la relación entre la madre y la niña no era buena. Tras la separación de la pareja, el padre se quedó con las niñas, mientras que la madre fue a vivir en un inquilinato ubicado a menos de dos cuadras, cerca del río Paraná. Las tías de las nenas también residían en las inmediaciones.
Sofía agregó que su prima casi nunca estaba en la casa de sus tía: "Ese día se fue sola a la casa de su mamá para llevarle unas frutas de mango. De ahí no la vimos más", contó. Además, dijo que "la mamá de Patricia no era violenta, pero los hermanos (de la mujer) sí. Ella no quería a su hija porque la nena sabía muchas cosas y no quería que mi tío se entere", agregó.Por el crimen está detenida la madre de la víctima, junto a otra mujer y dos jóvenes: uno de ellos hijo de la nueva pareja de la mujer -quien está preso por abuso sexual-, un hermano de la mujer y un hermano del hombre que está encarcelado. Se cree que la madre de la niña la entregó a tres jóvenes: todos tienen entre 18 y 24 años y una vida marcada por la ingesta de alcohol y drogas.

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