La familia se dirigió a la cochería cumplimentar los trámites necesarios para la realización del velorio. En el lugar les confirmaron que el cuerpo de Bitti estaba identificado como Covid positivo, por lo que no iba a poder ser velada.
"Al rato nos avisan que por protocolo se la debe velar a cajón cerrado. Pero había que esperar hasta las 13 para retirar el resultado del hisopado en el sanatorio...", comentaron los hijos, explicando que desde el sanatorio les confirmaron a los trabajadores que era sospechosa para la enfermedad.
Pero otra vez recibieron una noticia inesperada. "En ese tiempo nos llamaron desde la cochería avisándonos que no encontraban el cuerpo de mi mamá... Mi hermano entró a la morgue del sanatorio y corroboró que no era el cuerpo de mi mamá el que estaba allí", relató la hija de María Eugenia.
Inmediatamente se dirigieron a la Comisaría N°12 de Santo Tomé a radicar la denuncia. Más tarde, desde la seccional les comunicaron que el cuerpo había sido trasladado por error a San Carlos y cremado a las 13 del mismo lunes; mientras los familiares buscaban en el sanatorio el resultado de PCR que finalmente fue negativo. Aseguran que desde el centro médico aún no les explicaron qué sucedió con el cuerpo.
"Nosotros teníamos derecho a velarla, lo íbamos a hacer porque ella no tenía covid y no pudimos", dijeron los entrevistados sumidos en el dolor. Por el momento, todo está en manos de la fiscal María Laura Urquiza, mientras los hijos aún reclaman las cenizas de su madre y esperan que la situación se esclarezca.
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