Un tambero paga hasta 37 impuestos y el 42% de sus ventas se va en tributos
Un informe difundido por CRA advierte que la presión fiscal ahoga la rentabilidad y pone en riesgo la continuidad de los tambos, pese al crecimiento productivo
:format(webp):quality(40)/https://radiorafaelacdn.eleco.com.ar/media/galeria/fotos/2024/01/10/l_1704881517.jpg)
El sector tambero argentino muestra hoy un buen nivel de actividad productiva, aunque con una preocupación creciente por la rentabilidad. Un informe de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), elaborado a partir de un relevamiento de la Mesa de Productores de Leche de la Provincia de Santa Fe (Meprolsafe) y la Confederación de Asociaciones Rurales de Santa Fe (Carsfe), advierte que la presión impositiva se consolidó como uno de los principales factores que condicionan la actividad.
El dato central del trabajo es el peso del esquema tributario: un establecimiento lechero debe afrontar al menos 37 tributos por año y la carga fiscal puede absorber hasta el 42% de sus ventas. Desde la entidad ruralista señalaron que se trata de “la realidad del sector tambero en relación a la presión impositiva que atraviesa” y advirtieron que “el número de impuestos y la renta perdida resultan abrumadores”.
Ante este escenario, CRA planteó “la imperiosa necesidad de avanzar en una reforma tributaria que incentive la inversión y facilite una rápida salida de la informalidad”.
El diagnóstico se inscribe en un contexto particular para la lechería. A enero de 2026, el informe destaca un “crecimiento productivo sostenido”, impulsado por mejoras en la eficiencia, incorporación de tecnología y condiciones climáticas favorables, con proyecciones de aumento para el resto del año. No obstante, la contracara es una “alerta creciente sobre la rentabilidad”, ya que los costos —con los impuestos como componente clave— continúan presionando los márgenes del sector.
:format(webp):quality(40)/https://radiorafaelacdn.eleco.com.ar/media/2026/01/lecheria_1.jpg)
De acuerdo a lo que cita el diario La Nación, de cara a 2026, Meprolsafe y Carsfe coincidieron en que es “indispensable corregir algunos aspectos para sostener la actividad tambera”
Además, remarcaron que, al desacelerarse la inflación, “se ve amenazada la sustentabilidad a pesar de la mayor producción y el impulso a la inversión a través de financiamiento especial”. Es decir, el mayor volumen no alcanza para compensar el peso de la estructura de costos.
En las charlas con productores y otros eslabones de la cadena, Meprolsafe y Carsfe detectaron “una realidad dramática: informalidad superior al 40%, en ventas, en compras y en RRHH y presencia de productos fraudulentos en el mercado, todo esto con el justificativo de la alta presión fiscal”.
En Carsfe, entidad afiliada a CRA, remarcaron: “Realmente, pensamos que la presión fiscal no justifica estos delitos, pero un empresario tambero en la Argentina debe afrontar un mínimo de 37 tributos anuales distribuidos entre los niveles nacional, provincial y municipal”.
La carga, advirtieron, es “insoportable”. De hecho, señalaron que “la carga impositiva promedio para una empresa puede representar hasta el 42% de sus ventas”. Ese peso se distribuye en “tributos de diversa índole: nacionales, provinciales y municipales”.
:format(webp):quality(40)/https://radiorafaelacdn.eleco.com.ar/media/galeria/fotos/2023/07/16/l_1689513030.webp)
Remarcaron que "la matriz impositiva, junto con factores macroeconómicos y de mercado, genera un escenario de alerta sobre la rentabilidad"Gza. Norberto Ferrari
Entre los impuestos nacionales, mencionaron el Impuesto a las Ganancias, sobre el cual sostuvieron: “Lo consideramos un impuesto que si todo el sistema impositivo está bien controlado es justo”.
También pusieron el foco en el IVA: “Posee una alícuota general que es del 21% sobre las ventas, con tasas reducidas del 10,5% para ciertos sectores. Pedimos que se disminuya de manera que se favorezca el consumo de lácteos”.
Sobre el impuesto a los Débitos y Créditos Bancarios, afirmaron que “cuando las operaciones se repiten o superponen generan impuesto sobre impuesto” y reclamaron: “Pedimos su eliminación”.
En la misma línea, sobre combustibles líquidos y dióxido de carbono indicaron que “se deben eliminar respecto de los consumidores ya que esto favorecería los sistemas productivos”.
También apuntaron a los impuestos internos sobre tecnología y electrónicos: “La eficiencia y la innovación productiva está directamente relacionada con poder acceder a estas herramientas. Solicitamos se eliminen directamente para favorecer su incorporación al proceso productivo”.
En cuanto a retenciones y percepciones, que operan como pagos a cuenta, fueron tajantes: “Que cada contribuyente pague lo que le corresponda, evitando retenciones indebidas y facilitando a ARCA en control por contribuyente directo”. A su vez, valoraron el monotributo, aunque pidieron “mayores controles ante maniobras de evasión”.
A nivel provincial, destacaron el peso de Ingresos Brutos, Sellos e Inmobiliario Rural, mientras que a nivel local cuestionaron que las tasas municipales se cobran “casi siempre con el compromiso de prestar servicios que no se prestan”.
Meprolsafe y Carsfe coincidieron en que es “indispensable corregir algunos aspectos para sostener la actividad tambera”, entre ellos mantener “la rentabilidad y la sustentabilidad de los tambos frente a la escalada de costos y la presión fiscal”, mejorar la competitividad y asegurar financiamiento para seguir invirtiendo.
En su conclusión, resumieron el escenario: “El sector tambero argentino, que generó el mayor aumento mundial de producción en el 2025, hoy muestra dinamismo productivo hacia 2026, pero la matriz impositiva, junto con factores macroeconómicos y de mercado, genera un escenario de alerta sobre la rentabilidad, requiriendo políticas de apoyo y alivio fiscal para sostener la actividad y que dejen de cerrar tambos”.
LA NACION

Para comentar, debés estar registradoPor favor, iniciá sesión