AgroENSO: la herramienta argentina que permite medir cómo impacta El Niño en los principales cultivos
Desarrollada por investigadores del CONICET y el INTA, la plataforma es gratuita y utiliza información climática y productiva de los últimos 35 años. Permite analizar el comportamiento de maíz, soja, trigo, cebada y girasol según las distintas fases del fenómeno ENOS.
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Investigadores del CONICET y del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) desarrollaron AgroENSO, una plataforma digital de acceso libre que permite analizar de qué manera El Niño y La Niña impactan sobre los rendimientos agrícolas en distintas regiones de Argentina.
La herramienta reúne datos históricos correspondientes a los últimos 35 años y combina información climática con registros oficiales de producción para estudiar seis cultivos: maíz, soja de primera, soja de segunda, trigo, cebada y girasol.
El proyecto fue encabezado por Juan Pablo Monzón, investigador del CONICET, junto con Fernando Aramburu Merlos y Jorge Luis Mercau, ambos del INTA.
Comparar campañas sin que la tecnología distorsione los resultados
Uno de los aspectos centrales de AgroENSO es que corrige los rendimientos históricos para quitar el efecto de las mejoras tecnológicas y de manejo incorporadas a lo largo de las décadas.
“El objetivo de AgroENSO es visualizar los rendimientos reales de diferentes cultivos que reporta todos los años la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca, corregidos por su tendencia tecnológica”, explicó Monzón.
Ese procedimiento permite comparar campañas separadas por muchos años y observar con mayor precisión cuánto de la variación productiva puede estar asociada a las distintas fases del El Niño-Oscilación del Sur (ENOS).
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Maíz y soja, los cultivos con mayor respuesta
Los resultados históricos muestran que, a escala nacional, maíz y soja son los cultivos donde aparece con mayor claridad la influencia del fenómeno.
En cambio, trigo, cebada y girasol no presentan una señal climática significativa cuando se consideran los promedios nacionales, aunque esa situación puede modificarse cuando el análisis se realiza departamento por departamento.
Un ejemplo es el maíz: alrededor del 33% de los departamentos agrícolas presenta una respuesta estadísticamente significativa vinculada con el ENOS.
Entre Ríos aparece como una de las provincias más sensibles, con un desvío promedio de +17,1% durante las campañas bajo fase Niño. En departamentos como Villaguay y Tala, las diferencias alcanzaron aproximadamente +24% y +28%, respectivamente.
En contraste, determinadas regiones del sudeste bonaerense, NOA y NEA no mostraron la misma señal.
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Qué ocurrió en las campañas Niño y Niña
Los investigadores también analizaron con qué frecuencia los rendimientos se ubicaron por encima de sus valores medios durante las distintas fases climáticas.
De las 12 campañas El Niño contempladas en la serie histórica, el maíz argentino superó su rendimiento medio en 10 ocasiones, mientras que la soja de primera lo hizo en 11.
La situación se invirtió durante las 14 campañas La Niña incluidas en el análisis: en ese período, el maíz nacional consiguió superar su promedio solamente en dos campañas.
“La herramienta es importante para conocer cuál puede ser el impacto de El Niño en cada uno de los departamentos o regiones de Argentina”, señaló Monzón.
La plataforma permite así evitar generalizaciones, ya que un mismo fenómeno climático no genera necesariamente idénticos resultados en todas las zonas productivas.
Una herramienta para complementar decisiones a campo
AgroENSO no busca funcionar como un pronóstico cerrado de rendimiento, sino como un insumo para la toma de decisiones productivas.
La información que ofrece puede combinarse con otros factores agronómicos, entre ellos el agua útil disponible al momento de la siembra, la situación de las napas y la posición de cada lote dentro del paisaje.
Ese análisis puede ayudar, por ejemplo, a definir fechas y proporciones de siembra de maíz, anticipar necesidades logísticas en zonas expuestas a excesos hídricos o identificar regiones donde el ENOS tiene menor incidencia sobre los resultados.
“El uso de AgroENSO se debe complementar, por supuesto, con otras tomas de información que debe realizar el productor a campo”, remarcó Monzón.
De esta manera, la plataforma ofrece una nueva herramienta para transformar 35 años de información climática y productiva en datos útiles para productores, asesores y técnicos, especialmente a la hora de evaluar riesgos y oportunidades frente a escenarios asociados con El Niño o La Niña.

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