¿Qué es la sanción de alto grado? "Viene a brindar energía, luz e información".
En un contexto atravesado por el cansancio, el estrés, los miedos y los bloqueos, Lorena explicó en qué consiste la sanación del Alto Grado, una práctica que, según detalló, trabaja sobre la energía personal, las memorias heredadas y la conexión con la propia esencia.
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El próximo 1 de agosto de 2026, a las 14:00 horas, se llevará a cabo en Humberto Primo la conferencia “Sanación de Alto Grado”, una propuesta orientada al conocimiento, la exploración y la interacción con distintas frecuencias energéticas.
Lorena se refirió a la sanación del Alto Grado y explicó cómo entiende esta práctica en un momento en el que muchas personas manifiestan sentirse atravesadas por el cansancio, el estrés o distintos bloqueos emocionales.
Según señaló, esta herramienta busca acompañar procesos personales desde una mirada energética, poniendo el foco en aquello que cada persona trae consigo y en la posibilidad de reconectar con su propio equilibrio.
“Hoy en día la gente se siente con mucho cansancio, mucho estrés, con miedo y bloqueos. Entonces, la sanación del Alto Grado viene a brindar energía, luz e información”, expresó.
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“Nosotros somos energía”
Lorena explicó que esta práctica parte de una concepción energética del ser humano y de todo lo que lo rodea. Desde esa mirada, cada persona emite una vibración propia.
“Nosotros somos energía. Todo es energía, desde una piedra hasta nosotros. Todo vibra”, señaló.
En ese sentido, habló de la conexión entre los chakras, la tierra, el sol y el corazón como centro de integración.
“Tenemos tres chakras inferiores que están conectados a la tierra, el chakra del corazón y los tres chakras superiores que están conectados al sol. Entonces tenemos la madre tierra, el padre sol y el chakra del corazón. Nosotros emitimos una vibración, y esa es nuestra energía”, explicó.
Luz para trabajar los bloqueos
Al desarrollar la idea de “luz”, Lorena la vinculó con la posibilidad de iluminar aquellas zonas internas que, según su mirada, se encuentran bloqueadas o atravesadas por situaciones no resueltas.
“Todos tenemos esa parte de bloqueos, que vendría a ser como la oscuridad. Entonces, lo que brinda la sanación es iluminar todas las partes de cada una de las células para que aflore nuestro verdadero ser”, sostuvo.
La práctica, según indicó, no apunta solo al síntoma visible, sino a buscar una raíz más profunda de aquello que la persona está atravesando.
“La información va directamente a la raíz”
Lorena explicó que el tercer aspecto de esta tríada es la información, a la que describió como una herramienta para ir más allá de la manifestación inmediata de un malestar.
“La información no trabaja solamente si hoy tenés un problema y lo atribuís a que te duele la rodilla, por ejemplo. Lo que hace es ir directamente a la raíz, al núcleo, para transformarlo”, señaló.
Desde esa perspectiva, planteó que una dolencia actual podría estar relacionada con historias o cargas anteriores.
“Puede ser que hoy tengas el síntoma del dolor de rodilla, pero eso puede venir de tu transgeneracional o de tus antepasados. Entonces, lo que hace la sanación es ir a solucionar ese problema de raíz”, explicó.
La mirada sobre lo transgeneracional
Consultada sobre cómo una dolencia podría transmitirse de una generación a otra, Lorena vinculó esa idea con la herencia familiar y energética que, según su enfoque, cada persona recibe.
“Nosotros tenemos nuestra cadena de ADN, que viene de nuestro padre y de nuestra madre. Cuando llegamos, venimos con una carga energética y una carga de nuestros antepasados, de todo lo que no pudieron resolver en su momento”, expresó.
Según indicó, muchas veces una generación posterior asume el trabajo de resolver aquello que quedó pendiente.
“Generalmente, una tercera generación es la que se encarga de resolver esas cuestiones de los antepasados que no lo pudieron hacer”, afirmó.
Una práctica que se realiza una sola vez
Lorena remarcó que, a diferencia de otras terapias, la sanación del Alto Grado se realiza una sola vez y luego continúa trabajando en la persona durante un período prolongado.
“Es una sanación que, a diferencia de otras terapias, se hace por única vez. A partir de ahí empieza a trabajar en vos por meses y hasta por años”, explicó.
Para describir ese proceso, utilizó la imagen de una semilla interna que comienza a activarse.
“Una vez que se activa esa semillita, que es el Dios que hay en vos, porque nosotros somos dioses, solamente que lo hemos olvidado”, sostuvo.
Volver a la esencia
Lorena también comparó el proceso con quitar capas que se fueron acumulando a lo largo de la vida, especialmente a partir de creencias, límites y problemas cotidianos.
“Cuando éramos chiquitos, hasta los siete años, por ejemplo, pedías algo y automáticamente tu papá o tu mamá te lo concedían. Pero después, a medida que fuimos creciendo, se nos fueron poniendo creencias, limitaciones, problemas del día a día y un montón de cuestiones que hicieron que perdiéramos esa sensación”, señaló.
Desde esa mirada, la sanación buscaría acompañar el regreso a la propia esencia.
“La sanación del Alto Grado es como una cebolla: va sacando esas capas para que vos vuelvas a tu esencia y te reconozcas como esa persona que todo lo puede”, expresó.
“Yo soy canal, no soy la que sana”
Finalmente, Lorena aclaró que, en su rol, se considera una canalizadora de la energía, pero no la responsable directa de la sanación.
“Yo hago la sanación como canal, soy catalizadora. A través de mí pasa la energía de Dios, del universo, para enviársela a vos”, explicó.
En ese sentido, sostuvo que el proceso se activa dentro de cada persona.
“Yo no soy la que te sana. Se activa esa parte de vos que sabe que todo lo sana, y eso es lo que va a producir la sanación en lo que realmente necesitás”, concluyó.
