Cerró una histórica fábrica de calzados en Córdoba y despidió a 40 trabajadores
Gomas Gaspar, una empresa con más de 30 años de trayectoria en el sector, cesó sus actividades en barrio San Vicente. Los empleados reclaman sueldos atrasados, aguinaldo e indemnizaciones.
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El cierre definitivo de Gomas Gaspar, una histórica fábrica cordobesa dedicada a la producción de suelas y bases para calzado, generó preocupación en el barrio San Vicente de la ciudad de Córdoba. La empresa, con más de tres décadas de actividad, dejó de operar y despidió a 40 trabajadores.
La firma se especializaba en la fabricación de suelas de goma para calzado urbano, deportivo y de vestir, y durante años fue proveedora de distintas marcas argentinas del sector. Sin embargo, la caída del consumo interno, las dificultades económicas de la empresa y la competencia de productos importados habrían terminado por afectar su continuidad.
Trabajadores reclaman deudas salariales
Los empleados despedidos denunciaron que la empresa les adeuda aguinaldo, un mes y medio de trabajo e indemnizaciones. Según relataron desde el Sindicato Obrero del Caucho, la situación comenzó con problemas para pagar el aguinaldo y luego se agravó con suspensiones, vacaciones forzadas y despidos progresivos.
En diálogo con Canal 10 de Córdoba, Arturo Pitkard, delegado regional del gremio, explicó que “Gomas Gaspar comenzó con problemas para pagar el aguinaldo. Le dio al personal 30 días de vacaciones y cuando regresaron tampoco les pagó lo adeudado”.
El representante sindical señaló además que, una vez enviados los telegramas de despido, la empresa les habría pedido a los trabajadores que regresaran a la fábrica de manera informal para intentar reactivar la producción.
“Una vez que cada uno tuvo su telegrama en mano, les pidió que vuelvan a trabajar en negro para levantar la fábrica. Los trabajadores aceptaron, algunos mayores, con mucha antigüedad en la empresa, quisieron poner el hombro porque lo conocían algunos de hacía casi tres décadas. El dueño les prometió que les iba a pagar, pero no les pagó nada”, sostuvo Pitkard.
“El dueño desapareció y dejó solos a sus empleados”
Desde el gremio apuntaron contra el propietario de la firma, identificado como el ingeniero químico Rodolfo Polero, a quien acusaron de abandonar la empresa y dejar sin respuestas a los trabajadores.
“El dueño desapareció, dejó solos a sus empleados, gente que tiene familia y no le importó nada. Esta empresa está concursada y él comenzó a desmantelar la empresa”, afirmó Pitkard.
El delegado remarcó que los trabajadores no tienen actualmente a quién reclamarle: “En la empresa nadie los atiende, no hay a quién reclamar”.
Historias atravesadas por la incertidumbre
El cierre dejó en una situación crítica a varias familias. Uno de los casos es el de Fabián Córdoba, quien trabajó durante 18 años en Gomas Gaspar. Contó que se desempeñaba en el sector de prensa, aunque también realizaba tareas en otros sectores cuando era necesario.
Su preocupación se profundizó por la situación de salud de su esposa, quien perdió la movilidad hace seis años y necesita medicamentos por un valor aproximado de 250 mil pesos mensuales.
“No cobramos nada, necesito juntar la plata para los remedios. Mis hijos no me pueden ayudar, mi mamá y mis hermanos me dan una mano, pero no puedo pedirles más”, expresó.
Otro de los trabajadores, Carlos, con 13 años de antigüedad, también relató el impacto familiar del despido. “Tengo un hijo de 13 años, una nena de 7, un varón de un año y medio y otro hijo en camino. Me parece muy injusto lo que nos hizo el dueño, habernos despedido de esa manera”, manifestó.
El empleado sostuvo que la empresa “cerró la puerta” y los dejó sin alternativas. “Nos mandó el telegrama, nos pidió que siguiéramos trabajando y nunca nos pagó. Teníamos que venir y después salir a hacer changas porque no nos daba ni un peso. Es impresionante la impunidad que tuvo con nosotros”, afirmó.
Un sector golpeado por la crisis
El cierre de Gomas Gaspar se suma a otros casos recientes dentro de la industria del calzado. Entre ellos, la decisión de John Foos de dejar de fabricar zapatillas en su planta de Beccar, en el partido bonaerense de San Isidro, para pasar a importar productos terminados desde Asia.
También se conoció la situación de Viamo, que ingresó en concurso preventivo de acreedores tras un proceso de deterioro financiero, conflictos laborales y reducción de su estructura operativa.
A su vez, Grupo Dass, fabricante de zapatillas para marcas internacionales como Nike, Adidas, Umbro, Fila y Asics, desvinculó a 43 empleados. La compañía ya había cerrado en enero de 2025 su planta de Coronel Suárez para concentrar la producción en Misiones, donde también atraviesa dificultades.
Otro caso es el de Vulcalar, en La Rioja, que interrumpió la fabricación de calzado y dejó sin ingresos a unas 80 personas.
En ese contexto, el cierre de Gomas Gaspar vuelve a poner en evidencia la situación crítica de parte de la industria nacional del calzado, atravesada por la caída de ventas, el aumento de costos y el avance de productos importados.

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