Colombia compra 17 aviones de guerra y redefine su estrategia militar
El gobierno de Colombia adquirió cazas Gripen de última generación por más de US$4.300 millones. La medida implica un cambio profundo en su política de defensa.
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En una decisión que marca un punto de inflexión, el presidente Gustavo Petro confirmó la compra de 17 aviones de combate Gripen, en una operación que busca modernizar por completo la flota de la Fuerza Aeroespacial Colombiana.
El acuerdo fue firmado con la empresa sueca Saab y contempla una inversión de aproximadamente 16,5 billones de pesos colombianos (unos 4.300 millones de dólares).
Fin de una era: salen los Kfir
La incorporación de los nuevos cazas implica el retiro progresivo de los IAI Kfir, aviones de origen israelí utilizados por Colombia desde la década de 1980.
Según el gobierno, estas aeronaves ya presentaban limitaciones operativas y tecnológicas, lo que hacía necesaria una renovación urgente para garantizar la seguridad y eficiencia del sistema de الدفاع aérea.
Qué aviones llegan y qué capacidades tienen
El contrato incluye:
15 unidades Gripen E (monoplaza)
2 unidades Gripen F (biplaza)
Sistemas de armamento, soporte logístico y entrenamiento
Los Saab Gripen se destacan por:
Tecnología avanzada en radares y sensores
Capacidad de operar en pistas cortas o improvisadas
Menor costo operativo frente a otros cazas
Alta compatibilidad con sistemas modernos de defensa
Entrega progresiva y entrenamiento
Las aeronaves serán entregadas de manera escalonada entre 2026 y 2032, lo que permitirá una transición gradual sin afectar la operatividad.
Durante ese período, se desarrollará la capacitación de pilotos y técnicos, junto con la adecuación de infraestructura.
Un cambio estratégico en defensa
La elección del Gripen se dio tras evaluar otras opciones como el F-16 Fighting Falcon y el Dassault Rafale, imponiéndose por su relación costo-beneficio y flexibilidad operativa.
Además, el acuerdo refleja un giro en la política internacional de Colombia, que busca diversificar alianzas en un contexto geopolítico cambiante.
Proyección a futuro
Más allá de la compra, el gobierno apunta a desarrollar una industria de defensa nacional, con transferencia de tecnología y capacidades locales.
La incorporación de los Gripen no solo moderniza la flota, sino que posiciona a Colombia en una nueva etapa, con mayor autonomía estratégica y tecnológica en materia de defensa.

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