Argentina mejora yo no: crece el pesimismo y surge la bolucompra como estrategia de ahorro
Un informe de la consultora Moiguer revela un cambio en el humor social donde el optimismo retrocede, los gastos fijos se vuelven impredecibles y los consumidores adoptan compras selectivas para preservar el bienestar personal.
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Durante los últimos dos años, el deterioro de la situación cotidiana convivió con la expectativa de que una mejora macroeconómica se trasladaría al bienestar personal. Sin embargo, el informe Social Mood del tercer trimestre de 2026, elaborado por la consultora Moiguer, sintetiza un cambio de etapa con una frase contundente: “Argentina mejora, yo no”.
El estudio, que combina análisis cuantitativo, focus groups y fuentes secundarias, advierte que el futuro perdió fuerza como organizador del presente. Por primera vez, el porcentaje de personas que cree que el país empeorará en los próximos 12 meses supera a quienes consideran que mejorará, alcanzando un 41% frente a un 38%. Este pesimismo retrocede a niveles de 2023 y es especialmente marcado en el segmento ABC1, con una caída de 24 puntos en las expectativas positivas, y en los jóvenes de 16 a 25 años, con una baja de 17 puntos.
El deterioro del poder adquisitivo es un factor clave. Según el informe, los salarios registran una caída de 11 puntos frente a enero de 2023, mientras que el ingreso disponible de los hogares disminuyó 17 puntos. A esto se suma que el peso de los servicios y el transporte sobre el salario promedio aumentó 11 puntos desde diciembre de 2023.
“El ingreso se achica y los gastos fijos crecen”
, resume la consultora.
En este contexto, el consumo masivo acumula casi dos años de caída. Mientras el índice de actividad económica pasó de 100 a 116 entre 2021 y junio de 2026, el consumo masivo retrocedió de 100 a 77 en el mismo periodo. Un participante de los focus groups graficó la situación:
“Yo veo cómo Vaca Muerta no para de crecer, pero el gas y la nafta nos salen cada vez más caros”
.
Ante la incertidumbre, surge el perfil del consumidor “compensador”: 4 de cada 10 hogares recortan gastos esenciales pero mantienen consumos de disfrute. Aquí aparece la “bolucompra”, pequeñas adquisiciones de bajo costo que satisfacen el deseo sin comprometer el presupuesto. El consumidor ahora se pregunta:
“¿Qué me devuelve este gasto?”
, evaluando el acceso, el precio y el valor.
Los datos muestran cambios drásticos en los precios relativos. Mientras que en 2022 un salario promedio equivalía a 156 kilos de carne y hoy alcanza para 95 kilos, la capacidad de compra de zapatillas de primera marca subió de 3,4 pares a 10,1 pares. Ante este escenario, las marcas enfrentan el desafío de competir no solo por categoría, sino por el presupuesto total del cliente, debiendo justificar cada gasto mediante argumentos funcionales y emocionales.

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