“Vamos dispuestos a cualquier cosa”: la vocación de los bomberos de Rafaela en su día
En el Día Internacional del Bombero, los integrantes del cuerpo de Bomberos Zapadores de Rafaela destacaron la dedicación, el entrenamiento y la adrenalina que implica salir a la calle a ayudar a otros.
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Este 5 de mayo se conmemora el Día Internacional del Bombero, en memoria de quienes perdieron la vida en su labor, como cinco bomberos fallecidos en un incendio forestal en Australia y un bombero romano que también falleció cumpliendo funciones en su guardia. Los suboficiales María Ulrich y Bruno Menvielle, integrantes del cuerpo de Bomberos Zapadores de Rafaela, explicaron la relevancia de la fecha y la vocación que impulsa a quienes eligen esta profesión.
“Nosotros pertenecemos a la cúpula policial. Somos del Ministerio de Seguridad y Justicia y somos personal policial. La diferencia es que el voluntario es personal civil que lo hace de manera voluntaria, justamente como dice la palabra. Nosotros somos remunerados y ellos no”, indicó María Ulrich.
Una doble función: voluntarios y zapadores
Ulrich explicó que la mayoría del personal comparte funciones entre bomberos voluntarios en sus localidades y bomberos zapadores en Rafaela. “Este cuartel, el 80 por ciento del personal, comparte las dos funciones. Son bomberos voluntarios en sus pueblos, y acá en Rafaela son bomberos zapadores. Entre los dos cuarteles somos aproximadamente 45 personas, divididos entre cuartel norte y cuartel central, de distintas localidades de la ruta 19, de la costa y de Santa Fe”, precisó.
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Para ella, la vocación de bombero surgió hace más de una década. “El ser bombero voluntario fue lo primero que me pasó, hace 13 años que soy bombero voluntario, y actualmente son diferentes. Si bien las capacitaciones y las estructuras de la parte voluntaria y la parte de zapadores son muy similares. Nosotros, como voluntarios, no percibimos un sueldo; aquí en zapadores sí, pero a la hora del trabajo es prácticamente lo mismo”, explicó.
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Vocación y adrenalina al servicio de los demás
María Ulrich remarcó que la motivación principal es ayudar a las personas. “Particularmente, decidí ser bombero voluntario y unirme a la fuerza. Por vocación, me gusta ayudar a la gente. Cuando suena la sirena o el teléfono dando aviso, es una sensación inexplicable; la adrenalina que te genera. Vamos dispuestos a cualquier cosa”, relató.
Su compañero, Bruno Menvielle, agregó que cada intervención es diferente y puede involucrar familiares, amigos o personas desconocidas. “Nos capacitamos para cada emergencia, pero no todas son iguales. Podemos encontrarnos con familiares, amigos o gente desconocida, a quienes ayudamos sin interés de por medio”, dijo.
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Menvielle recordó también su experiencia previa como guardavidas y cómo ese oficio lo preparó para la labor de bombero. “Son oficios, son vocaciones que tienden a ayudar y a estar en la emergencia, a hacer prevención. Es impresionante cuando suena la campana o el teléfono. Como dijo un bombero en un reportaje viral: el día que no se te erice la piel cuando suene la campana, tenés que dejar de ser bombero”, comentó.
Una rutina diaria de preparación y camaradería
Los integrantes del cuerpo zapador describieron cómo transcurre un día típico en el cuartel. “Arrancamos muy temprano, a las 6:30. Se hace el relevo de guardia, se pone en marcha todo el parque de materiales, se controla que todo esté operativo para salir y arrancar el día”, explicó Ulrich.
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La jornada incluye el izamiento de la bandera nacional, desayunos colectivos y actividades planificadas a lo largo de la mañana. Luego, durante el almuerzo, cocinan y comen juntos, realizan un breve descanso y continúan con las tareas de mantenimiento del cuartel, dejando todo listo para la siguiente guardia. “A su vez, estamos alertas por si entra algún llamado y debemos salir en dotación”, agregó.
Según Ulrich y Menvielle, esta combinación de disciplina, camaradería y vocación es la que sostiene al cuerpo de Bomberos Zapadores de Rafaela y garantiza que la institución pueda cumplir con su misión de proteger a la comunidad.
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