Fernando Mambretti, el arquero rafaelino que cumple su sueño en Italia: “Fui en busca de una oportunidad para seguir jugando al fútbol”
El futbolista surgido en Brown de San Vicente y con paso por Peñarol y Juventud atraviesa su experiencia en el Atlético Montalbano. En diálogo con Radio Rafaela, contó cómo fue dejar la ciudad, adaptarse a otro país, vivir del fútbol y sostener el sueño lejos de su familia.
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El rafaelino Fernando Mambretti atraviesa una experiencia deportiva y personal a miles de kilómetros de su ciudad. Arquero del Atlético Montalbano de Italia, regresó por estos días a Rafaela luego de finalizar la temporada y compartió detalles de su presente futbolístico, el camino que lo llevó al exterior y los desafíos de vivir en otro país.
Formado en el fútbol regional, Mambretti dio sus primeros pasos en Brown de San Vicente, luego pasó por Peñarol de Rafaela y más tarde vistió la camiseta de Juventud, antes de tomar una decisión que cambiaría su vida: viajar solo a Italia para buscar una nueva oportunidad.
“Soy de Rafaela, sí. Ahora la temporada terminó y vine de visita para acá. Estoy viendo si vuelvo al mismo club o no, pero lo más probable es que sí”, contó.
Sus comienzos en el fútbol regional
Antes de llegar a Europa, Mambretti recorrió distintos clubes de la región. Su etapa inicial fue en Brown de San Vicente, donde realizó infantiles. Luego, al comenzar la secundaria, decidió continuar su formación más cerca de su ciudad.
“Hice infantiles en Brown de San Vicente. Después, cuando arranqué la secundaria, llegó un momento en que ya no podía viajar y me vine para Peñarol”, recordó.
En el club rafaelino realizó inferiores, reserva y llegó a primera división. Más tarde, por cuestiones personales, debió alejarse un tiempo del fútbol, hasta que volvió a jugar en Juventud.
“En Peñarol hice inferiores, reserva y primera. Después, por motivos personales, tuve que dejar un año el fútbol y volví a jugar con Juventud”, relató.
Una decisión propia para buscar una oportunidad
La llegada a Italia no fue producto de una propuesta inesperada, sino de una decisión personal. Mambretti explicó que él mismo proyectó el viaje, buscó contactos y se movió para poder insertarse en el fútbol europeo.
“Fue una decisión mía, en realidad. Lo proyecté yo, hice lo posible, conseguí contactos y me moví para irme para allá”, afirmó.
El arquero reconoció que su objetivo principal fue encontrar un lugar donde pudiera seguir compitiendo y tener continuidad, algo que en Rafaela veía difícil por la presencia de arqueros consolidados en los clubes de la ciudad.
“Fui en busca de una oportunidad para seguir jugando al fútbol. Yo terminé de jugar acá en Juventud y veía que por ahí no podía ir a otro club, porque Peñarol tenía su arquero, Ferro tenía su arquero, gente de experiencia, arqueros grandes”, explicó.
En ese contexto, Italia apareció como una posibilidad deportiva y también como una experiencia de vida. Además, el viaje le permitió avanzar con el trámite de ciudadanía. “También fui para hacerme la ciudadanía. Fui con doble objetivo”, señaló.
Finalmente, logró obtenerla poco antes de un cambio normativo.
“Pude conseguirla. Firmé la ciudadanía y a los dos meses cambiaron todas las leyes, así que lo hice justo”, contó.
El nivel del fútbol italiano y su presente en Montalbano
Actualmente, Mambretti forma parte del Atlético Montalbano, club con el que ya firmó dos contratos, ambos por una temporada. Según explicó, el nivel de la competencia puede compararse con torneos regionales argentinos, aunque varía según la zona. “Ya es el segundo contrato que hago en este club, siempre por un año. Terminó la temporada y me volví ahora hace una semana y media”, precisó.
Sobre el nivel futbolístico, hizo una comparación con el fútbol argentino del interior. “Es como una liga rafaelina, un regional. Después, de nivel futbolístico, puede llegar a ser un regional o un Federal A, dependiendo la zona”, describió.
Adaptarse a otro país, otro idioma y otra cultura
Uno de los mayores desafíos fue la adaptación. Mambretti viajó solo, sin conocer el idioma y con la necesidad de comenzar desde cero en un país muy diferente. “Es difícil. Yo me fui solo, lejísimos, a otro país. No sabía el idioma, no sabía nada. Llegar y empezar a hacer trámites es difícil”, reconoció.
Sin embargo, con el paso del tiempo, esa realidad comenzó a transformarse en parte de su vida cotidiana. “Después, una vez que te acostumbrás, termina siendo lindo. Inconscientemente lo naturalizás: estar en otro país, en otra cultura, salir de tu casa y hablar en otro idioma”, expresó.
En su primera temporada compartió plantel con varios argentinos, algo que facilitó el proceso de adaptación. Este año, en cambio, quedaron solamente dos. “El año pasado éramos seis o siete argentinos. Este año nos quedamos solamente el capitán, que era argentino, y yo”, detalló.
Vivir del fútbol en Italia
Mambretti también contó cómo es su día a día en Italia. Su rutina está marcada por el entrenamiento, el gimnasio y el descanso, ya que actualmente se dedica plenamente al fútbol. “Me dedico plenamente al fútbol. Me levanto temprano, voy al gimnasio, vuelvo, almuerzo, duermo una siestita y después me voy a entrenar”, explicó.
Sobre la posibilidad de sostenerse económicamente como futbolista, aclaró que todo depende del acuerdo que cada jugador logre con el club. En su caso, puede vivir del fútbol. “Yo vivo del fútbol nomás. El club me da la casa, la comida y un sueldo aparte”, contó.
De todos modos, remarcó que no todos los arreglos son iguales y que algunos jugadores deben complementar con otro trabajo. “Generalmente se hace ese arreglo, por lo menos en las categorías en las que juego yo. Pero depende de cada uno. Por ahí te pueden dar un sueldo un poco más alto y solamente la casa, sin la comida; o te dan el mismo sueldo que todos y no te dan nada, y tenés que salir a buscar un trabajo para mantenerte y pagarte el alquiler”, explicó.
La familia, el apoyo y la distancia
Como ocurre con muchos deportistas que eligen probar suerte lejos de casa, la distancia familiar es una de las partes más difíciles del proceso. Mambretti reconoció que su familia siempre desea tenerlo cerca, aunque también lo acompaña en su decisión “Mi familia siempre quiere que yo me quede acá, cerca de ellos. Pero también me ayudan y me bancan: si yo me quiero ir, me dicen ‘andá, es lo tuyo, nosotros te vamos a apoyar’”, valoró.

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