El difícil recorrido de Florencia por el sistema de salud: meses de demoras, turnos y falta de respuestas
La rafaelina relató los problemas que atravesó durante varios meses luego de sufrir una metrorragia que derivó en una anemia severa y una intervención quirúrgica. Contó demoras para conseguir turnos, dificultades para acceder a estudios y situaciones de maltrato durante su recorrido por distintos efectores de salud.
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Florencia Oviedo es una rafaelina que durante varios meses atravesó un complejo camino dentro del sistema de salud luego de comenzar con un sangrado abundante que terminó derivando en una anemia severa y una cirugía ginecológica.
En diálogo con Radio Rafaela, contó que todo comenzó con una metrorragia que, en un primer momento, intentó atender a través de un turno programado en el hospital, pero que nunca obtuvo respuesta. “Por la cotidianidad, el trabajo y los chicos, uno piensa que ya va a pasar, que se va a cortar y lo fui dejando”, relató.
Sin embargo, el cuadro empeoró hasta llegar a una hemorragia que no se detenía. En ese momento decidió acudir a la guardia del hospital, donde fue atendida por el servicio de ginecología. “Me atendieron muy bien en ese momento. Terminaron internándome por una anemia severa, me hicieron transfusiones de sangre y al otro día me dieron el alta”, explicó.
Según contó, al no contar en ese momento con los estudios necesarios para determinar el origen del sangrado, continuó con la búsqueda de respuestas.
Demoras y dificultades para acceder a un diagnóstico
Florencia relató que luego volvió a concurrir al hospital porque la metrorragia continuaba. En esa oportunidad fue atendida nuevamente en la guardia ginecológica, donde le realizaron estudios y colocaron un tratamiento para controlar la hemorragia. “Me decían que me quedara tranquila, que era normal. Una doctora miró a la otra, se miraron raro y ahí me di cuenta de que algo pasaba”, contó. Finalmente, fue enviada nuevamente a su domicilio con seguimiento ambulatorio.
Días después tenía asignada una ecografía, pero relató que durante la atención tuvo dificultades para realizarla. “La ecógrafa no quería hacerme la ecografía porque era una intravaginal. Le expliqué que no era un control, que venía con una metrorragia importante y necesitaba estar evaluada”, explicó.
También señaló que no recibió en ese momento el informe impreso del estudio y que tuvo que recorrer distintos centros de salud para poder obtener una evaluación.
Florencia contó que acudió a tres centros de salud intentando que algún profesional analizara los resultados de la ecografía. En uno de ellos, una médica indicó que debía sacar un turno urgente con ginecología. Luego fue derivada a otro centro donde, según su relato, recibió una respuesta que cuestionaba su lugar de atención. “Una ginecóloga empezó a quejarse y a los gritos de que no tenía por qué atenderme porque pertenecía a otro barrio”, relató.
Finalmente, fue atendida, aunque aseguró que no recibió una respuesta concreta sobre su situación. Ante la falta de avances y mientras esperaba un turno que todavía demoraba, decidió viajar a Santa Fe acompañada por su familia. “Ese día me sentía muy mal, pero no era una urgencia como para ir a la guardia, hasta que mi familia decidió llevarme”, explicó.
Un diagnóstico y la indicación de cirugía
En Santa Fe fue evaluada por un equipo médico integrado por tres profesionales, entre ellas una especialista y dos residentes. “Me explicaron todo y ahí me dieron el diagnóstico. Me dijeron que lo que correspondía era una extracción del útero, que era lo indicado en mi caso”, contó.
Sin embargo, al tratarse de una guardia, le explicaron que debía continuar la atención en Rafaela para avanzar con la intervención. Desde Santa Fe se comunicaron con una profesional de la ciudad y le indicaron que debía presentarse al día siguiente.
Florencia relató que, al concurrir, volvió a encontrarse con dificultades. “Me dijeron que tenía que esperar como todo el mundo, que muchas mujeres tenían miomas como el mío y que me iban a hacer un PAP que podía demorar meses”, explicó.
Según contó, ella insistió en que el equipo médico de Santa Fe había indicado que no podía esperar ese tiempo. “Me respondió: ‘Bueno, andá a preparar el quirófano entonces’”, relató.
La recuperación después de la cirugía
Finalmente, Florencia pudo acceder a la intervención quirúrgica. La operación fue exitosa y actualmente se encuentra en recuperación. “Estoy bien, gracias a Dios. Hace un mes que estoy recuperándome”, contó.
Su experiencia, según explicó, busca visibilizar las dificultades que atravesó para obtener un diagnóstico y una respuesta médica ante un cuadro que terminó requiriendo una cirugía.

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