Dos profesoras de inglés presentaron en el Concejo de Rafaela un método para lograr aulas más inclusivas
Sofía Galoppo y Celina Hassan desarrollaron el método CHANGE, una propuesta que reúne seis herramientas para adaptar las clases a las necesidades de cada estudiante. La iniciativa nació de sus experiencias docentes y busca facilitar la planificación de actividades inclusivas en distintas materias.
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La inclusión educativa y la necesidad de adaptar las estrategias de enseñanza a las particularidades de cada estudiante fueron los ejes de una presentación realizada ante el Concejo Municipal de Rafaela por las profesoras de inglés Sofía Galoppo y Celina Hassan.
Las docentes dieron a conocer Little Moon English, un proyecto que desarrollaron a partir de sus experiencias en instituciones educativas públicas y privadas, y presentaron el método CHANGE, una herramienta que busca ayudar a los educadores a planificar clases más accesibles, creativas e inclusivas.
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Aunque la propuesta surgió de su trabajo en la enseñanza del inglés, las profesionales destacaron que puede aplicarse a otras asignaturas y niveles educativos.
“Nosotras somos profesoras de inglés, pero antes de enseñar inglés somos docentes. El método que desarrollamos nos sirve para nuestra materia, aunque también puede utilizarse en otras asignaturas”, explicaron.
De la experiencia en el aula a la creación de un método propio
Galoppo y Hassan señalaron que la iniciativa comenzó a tomar forma después de varios años de trabajo docente, durante los cuales fueron identificando dificultades similares en los procesos de aprendizaje.
Frente a esos desafíos, ambas solían recurrir a determinadas estrategias, preguntas y recursos que, aunque no estaban organizados formalmente, seguían una lógica común.
“Nos dimos cuenta de que generalmente utilizábamos las mismas técnicas cuando encontrábamos algún desafío en el aprendizaje. Nos hacíamos las mismas preguntas y seguíamos una serie de pasos que estaban un poco desordenados”, relataron.
A partir de esa experiencia decidieron crear Little Moon English, inicialmente pensado como un espacio de producción de recursos didácticos inclusivos.
Sin embargo, pronto comprendieron que su objetivo no debía limitarse a elaborar materiales, sino también compartir con otros docentes el proceso que utilizaban para diseñarlos.
De esta manera surgió CHANGE, palabra inglesa que significa cambio y que reúne seis dimensiones destinadas a orientar las prácticas educativas.
Las profesoras aclararon que no se trata de un procedimiento rígido ni de pasos que deban cumplirse obligatoriamente en un orden determinado, sino de herramientas que pueden combinarse según las características de cada grupo.
Las seis dimensiones del método CHANGE
El método está representado por una huella con un corazón en su interior. Según explicaron sus creadoras, la huella simboliza la singularidad de cada estudiante, cada docente y cada contexto educativo, mientras que el corazón representa la empatía como principio fundamental de la propuesta.
La primera dimensión es C, Change of Heart, que invita a cambiar la mirada sobre la enseñanza y a comprender que las materias escolares no solamente transmiten conocimientos, sino que también pueden contribuir al desarrollo de habilidades cognitivas y personales.
La segunda es H, Human Brain First, vinculada con la importancia de conocer cómo aprende el cerebro. Incluye herramientas para organizar los materiales, utilizar códigos de colores, considerar los tiempos de atención y reconocer cuándo los estudiantes necesitan pausas activas.
“Tenemos que tener en cuenta cómo aprenden nuestros alumnos, cómo funciona la atención y cuándo están cansados o necesitan una pausa”, explicaron.
La tercera dimensión, A, Activate Creativity, propone estimular la creatividad de docentes y estudiantes, entendiendo que se trata de una capacidad que puede desarrollarse mediante distintas estrategias.
Por su parte, N, Never Teach Alone, plantea la importancia del trabajo colaborativo entre educadores, familias y profesionales de diferentes disciplinas.
Las docentes destacaron que pueden incorporarse herramientas y experiencias provenientes de la psicología, la fonoaudiología, la terapia ocupacional y otras especialidades, siempre desde una mirada interdisciplinaria.
Enseñar con sentido y pensar en todos los estudiantes
La quinta dimensión, G, Give Meaning, propone que las actividades escolares tengan un propósito significativo para quien aprende.
En lugar de comenzar exclusivamente por los contenidos, las docentes sugieren preguntarse qué experiencia o habilidad se espera que el estudiante desarrolle.
Por ejemplo, si el objetivo es que un alumno pueda contar su rutina diaria en inglés, la planificación puede organizarse a partir de esa experiencia y seleccionar después los contenidos necesarios para alcanzarla.
Finalmente, la letra E representa el principio de que todos pueden ser incluidos.
Esta última dimensión invita a revisar los materiales y las actividades antes de llevarlos al aula, considerando si resultan accesibles para estudiantes con diferentes capacidades y necesidades.
Entre las preguntas que proponen aparecen cuestiones concretas: ¿podrá realizar esta actividad una persona con movilidad reducida? ¿Es accesible para alguien con dificultades visuales? ¿Existen otras maneras de participar?
El objetivo es que los docentes puedan identificar posibles barreras y realizar adaptaciones antes de desarrollar sus clases.
Una propuesta que busca llegar a más docentes y familias
Galoppo y Hassan explicaron que el método no está pensado exclusivamente para profesionales de la enseñanza del inglés, sino que también puede resultar útil para docentes de otras materias y para las familias.
En ese camino, ya participaron de jornadas virtuales junto a educadoras de Buenos Aires que trabajan sobre inclusión, y compartieron su experiencia en el profesorado de inglés.
La presentación ante el Concejo Municipal de Rafaela representó una nueva oportunidad para dar visibilidad al proyecto y explicar cómo pequeñas modificaciones en la planificación pueden ayudar a que más estudiantes participen de las actividades escolares.

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