Rafaelino que saltó del Federal A al fútbol italiano: "No desaproveché la oportunidad"
El futbolista de 25 años contó cómo fue dejar Rafaela para probar suerte en Italia, la dificultad de adaptarse sin conocer el idioma y sus expectativas tras dar un nuevo paso en Squinzano Calcio.
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El futbolista rafaelino Facundo Espíndola atraviesa una nueva etapa en su carrera deportiva. Después de formar parte del plantel profesional de 9 de Julio de Rafaela en el Federal A, decidió apostar por una oportunidad en el fútbol italiano, donde comenzó a abrirse camino en las categorías regionales del ascenso.
A los 25 años, el jugador contó cómo fue tomar la decisión de irse del país, adaptarse a otra cultura sin conocer el idioma y sostener el sueño de seguir creciendo dentro del fútbol europeo.
De Rafaela a Italia
Espíndola recordó que su salida de 9 de Julio estuvo marcada por la necesidad de buscar continuidad futbolística. “Estaba jugando en 9 de Julio de Rafaela, en el plantel profesional del Federal A, y como no estaba teniendo muchos minutos era difícil. Entrenaba todos los días, veía que no jugaba, que no me citaban los domingos, y tenía que seguir entrenando y ver jugar a mis compañeros”, relató.
En ese contexto, apareció la posibilidad de viajar a Italia para probar suerte. El rafaelino no dudó demasiado. “Me salió la oportunidad de probar suerte en el fútbol italiano y no la desaproveché”, afirmó.
Sus primeros pasos en el fútbol
El jugador también repasó su recorrido formativo en clubes de Rafaela. Contó que comenzó a jugar desde chico y que pasó por distintas instituciones de la ciudad antes de retomar con mayor fuerza la actividad después de la pandemia.
“Empecé a los 8 años. Después jugué hasta los 12 o 13 y me fui a 9 de Julio. Ahí también estuve dos o tres años y después volví a Ferro de Rafaela hasta los 19 o 20. Con el tema de la pandemia retomé más o menos a los 22 años”, señaló.
Ese camino local fue la base para animarse más tarde a una experiencia completamente distinta, lejos de su familia, sus amigos y sus costumbres.
Una oportunidad en el sur de Italia
Actualmente, Espíndola está radicado en la zona de Lecce, en la región de Puglia. Durante su primera experiencia jugó en Terre di Acaya e Roca, con sede en Melendugno, y ahora continuará su carrera en Squinzano Calcio, que competirá en la Eccellenza.
“Estoy en la ciudad de Lecce, en un pueblo que se llama Melendugno. No viven muchas personas, pero es un pueblo lindo, tiene su playa y sus lugares”, contó.
Sobre su nuevo paso deportivo, explicó: “Estaba jugando en Terre di Acaya e Roca y ahora voy a jugar en Squinzano, una categoría un poco más alta, que se llama Eccellenza”.
Irse sin pensarlo demasiado
El futbolista reconoció que la decisión de emigrar no fue sencilla, pero también admitió que si lo pensaba demasiado quizás no se animaba. “Me fui solamente por la oportunidad. No lo pensé, porque si lo pensaba creo que no me iba”, expresó. Uno de los mayores desafíos fue llegar sin conocer el idioma ni el funcionamiento del fútbol italiano.
“Me fui sin saber hablar, sin conocer el idioma, sin saber cómo eran las cosas allá. Tengo un amigo que está hace un tiempo y me dijo que no desaprovechara la oportunidad, que fuera, que me iba a ir bien. Confió en mí y me convenció”, recordó. Con el paso de los meses, la experiencia terminó siendo positiva. “Por suerte hoy me fue bien”, resumió.
La barrera del idioma
Espíndola aseguró que uno de los consejos que le daría a cualquier futbolista que quiera intentar una experiencia en el exterior es llegar con una base del idioma.
“Yo recomendaría que vayan con el idioma un poco aprendido, porque es muy difícil socializar, generar amistades y hablar con el técnico”, explicó.
Aun así, destacó que el entorno también fue clave para adaptarse. “Si te tocan buenas personas, ellos se lo toman con calma. Cuando no sabés, te van ayudando, te van enseñando. Pero sí, es mucho mejor ir con algo del idioma aprendido”, remarcó.
Seguir creciendo
De cara a lo que viene, el rafaelino mantiene una expectativa clara: continuar compitiendo, mostrarse y aprovechar cada oportunidad.
“Tengo la expectativa de seguir haciendo las cosas bien, seguir creciendo y seguir mostrándome. En un futuro veremos hasta dónde podemos llegar”, sostuvo.
El paso a Squinzano representa para él un nuevo desafío dentro del fútbol italiano y una posibilidad de medirse en una categoría superior.
Italia, entre el sueño y la distancia
Más allá de lo futbolístico, Espíndola también valoró la calidad de vida que encontró en Italia. “Italia es muy linda para vivir en todo sentido. Económicamente es un país donde podés vivir tranquilo, ahorrar y viajar. Tenés España, Portugal, todo cerca”, contó.
Sin embargo, reconoció que la distancia afectiva pesa. “Lo único que me faltaría sería la familia, los amigos, las costumbres y las cosas de acá. Uno pone todo en la balanza y no sabe qué hacer”, expresó.
Por ahora, su idea es disfrutar la experiencia, sostenerse en el fútbol europeo y más adelante pensar en el regreso. “Por mí, iría a jugar algunos años, sería feliz y después volvería a Argentina”, cerró.
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