¿Cómo se anticipa Rafaela al fenómeno de El Niño? “Hay que prepararse para lo peor, aunque después el fenómeno sea menor”
El jefe de la División de Protección Civil de Rafaela explicó cómo se prepara la ciudad ante la posible llegada del fenómeno de El Niño, con alta probabilidad para los próximos meses. Señaló que trabajan junto a Provincia, organismos locales, empresas de servicios y fuerzas de seguridad para fortalecer la prevención, limpiar desagües y coordinar respuestas ante eventuales lluvias intensas.
:format(webp):quality(40)/https://radiorafaelacdn.eleco.com.ar/media/2026/07/diego_alavarez.webp)
Diego Álvarez, jefe de la División de Protección Civil de Rafaela, brindó detalles sobre el trabajo preventivo que se viene realizando ante la posible llegada del fenómeno de El Niño, un escenario climático que podría traer lluvias intensas en cortos períodos de tiempo y generar complicaciones en distintos sectores de la ciudad.
Según explicó, los pronósticos marcan una probabilidad elevada de ocurrencia para los próximos meses, especialmente hacia el último tramo del año.
“Es inherente que va a estar llegando el fenómeno de El Niño. Ya comenzó, sobre todo en la parte de Centroamérica y el sur de Brasil. Las aguas del Pacífico aumentaron casi dos grados, por lo tanto, la llegada de El Niño es casi segura. Estamos hablando de entre 80% y 90% de probabilidades para octubre y noviembre, y un porcentaje mayor para diciembre”, señaló Álvarez.
Un trabajo preventivo que comenzó hace meses
El funcionario remarcó que el municipio viene trabajando desde hace tiempo junto a la Dirección de Protección Civil de la Provincia, encabezada por Marcos Escajadillo, con el objetivo de anticiparse a posibles escenarios críticos.
“Venimos trabajando desde hace casi tres meses. La provincia, a través de la Dirección de Protección Civil, nos viene solicitando que atendamos y trabajemos todos los sistemas preventivos”, explicó.
Álvarez señaló que el invierno funciona como una ventana de tiempo para organizar respuestas, revisar sistemas y preparar recursos antes de los meses de mayor riesgo.
“Esto también ayuda porque tenemos todo el invierno como ventana, lo que nos da tiempo para acomodar las diferentes respuestas y los diferentes sistemas”, agregó.
En ese marco, indicó que el trabajo se realiza a través de la Junta Municipal de Protección Civil, donde participan organismos de la ciudad y empresas prestadoras de servicios.
“Estamos trabajando con la Junta Municipal de Protección Civil, donde intervienen todos los organismos de la ciudad y también las empresas de servicios. Venimos conversando y preparándonos para la llegada del fenómeno”, sostuvo.
“Hay que prepararse para lo peor”
Álvarez aclaró que los pronósticos pueden variar y que el impacto final del fenómeno podría ser menor al previsto. Sin embargo, insistió en que la planificación debe hacerse pensando en el escenario más complejo.
“Puede pasar que venga con gran intensidad, como dicen los pronósticos, o puede ser que sea un pronóstico más y que la intensidad sea menor. Pero hay que prepararse para lo peor”, afirmó.
El objetivo, según remarcó, no es evitar la lluvia, sino reducir riesgos y mejorar la capacidad de respuesta ante situaciones de emergencia.
Zonas más sensibles y cambios en la ciudad
Consultado sobre los sectores que podrían verse más afectados, Álvarez explicó que la realidad urbana de Rafaela cambió en los últimos años gracias a distintas obras de desagüe y retardo hídrico.
“El problema que estamos viendo es diferente a otros años. Los que tenemos más de 40 años nos acordamos de 2007 o 2008, cuando toda la zona oeste de la ciudad se complicaba, sobre todo de ruta 34 hacia el oeste”, recordó.
Según indicó, las obras realizadas modificaron la fisonomía de la ciudad y permitieron mejorar la capacidad de escurrimiento.
“Hoy tenemos una gran cantidad de obras de desagüe importantes y eso ayuda mucho. Todo lo que es la obra del desagüe sur también nos está dando una mano, porque tiene mucha infraestructura para esa zona”, explicó.
De todos modos, advirtió que el principal problema podría estar dado por lluvias muy abundantes en poco tiempo, especialmente por el nivel de saturación del suelo.
“El problema que podemos tener son lluvias en corto tiempo y abundantes. Venimos con precipitaciones intensas durante todo el año: un año normal ronda los 900 milímetros y ya llevamos casi 670 o 680 milímetros. El nivel de absorción es menor”, detalló.
El norte de la ciudad, una zona a seguir de cerca
Álvarez señaló que, por las características del suelo y la falta de algunos servicios, el sector norte podría enfrentar mayores dificultades ante lluvias intensas.
“Seguramente en el lado norte de la ciudad lo vamos a sufrir un poco más, donde no hay cloacas y donde las napas freáticas vienen subiendo de manera importante desde hace un tiempo”, indicó.
Aun así, destacó que se trabaja en la limpieza de desagües y en la preparación general de la ciudad.
“Se viene trabajando y se vienen limpiando los desagües, acomodando todo para que, cuando llegue el fenómeno, estemos lo más preparados que podamos”, remarcó.
La importancia de las lagunas de retardo
Uno de los puntos que Álvarez destacó como fundamentales son las lagunas de retardo, obras que permiten contener el agua y liberarla gradualmente para evitar que el sistema colapse.
“Van a ser fundamentales. Trabajan como en una casa de familia, donde las cámaras sépticas aguantan el agua y la van largando de a poco. Lo mismo hacen las lagunas de retardo”, explicó.
El funcionario mencionó las obras ubicadas en distintos sectores de la ciudad, como la zona oeste, el área cercana al multipropósito, el sector norte y el barrio Mora.
“Son muy importantes las obras que tenemos en la parte de desagües, y eso va a ayudar a que podamos estar más preparados que en otras épocas de lluvia”, sostuvo.
Una coordinación con organismos y empresas de servicios
La preparación ante posibles emergencias involucra a distintas áreas municipales, fuerzas de seguridad, bomberos y empresas prestadoras de servicios.
“La Junta Municipal de Protección Civil está encabezada por el intendente y el secretario de Gobierno. Dentro de ella están Bomberos Zapadores, Bomberos Voluntarios, las secretarías del municipio, la Empresa Provincial de la Energía, Litoral Gas, Aguas Santafesinas, telefonía, comunicaciones, Policía y Gendarmería”, enumeró Álvarez.
También destacó la participación de radioaficionados, por el rol que pueden cumplir si fallan otros sistemas de comunicación.
“Tenemos hasta gente de Radio Club, porque frente a una caída de telefonía, el único sistema que sigue funcionando es el VHF”, explicó.
Qué pueden hacer los vecinos
Álvarez remarcó que la colaboración ciudadana será clave para reducir complicaciones durante eventos de lluvia intensa.
“Hay que limpiar las canaletas y mantener limpios los desagües pluviales de los domicilios”, recomendó.
También pidió respetar los horarios de recolección de residuos, para evitar que las bolsas terminen obstruyendo desagües.
“No hay que sacar los residuos en horarios que no corresponde. Si viene viento, pueden caerse y terminar tapando algún desagüe de la calle. Son medidas preventivas muy importantes, que nos van a ayudar muchísimo a sacar el agua lo más rápido posible de la ciudad”, señaló.
Sistemas de alerta temprana
El funcionario contó que Rafaela participó recientemente de instancias de trabajo provincial vinculadas a los sistemas de alerta temprana, una herramienta que permite anticiparse a situaciones de riesgo.
“Estuvimos trabajando hace unos días en Santo Tomé con todo lo que es el sistema de alerta temprana, algo que hace muchos años no existía”, indicó.
Álvarez destacó que la tecnología permite hoy contar con información con varios meses de anticipación.
“Venimos charlando esto de El Niño hace tres o cuatro meses. Estamos hablando casi un año antes y ya venimos viendo cómo va a reaccionar. Esos sistemas ayudan muchísimo”, sostuvo.
Además, explicó que se trabaja con datos vinculados a alturas de ríos, cauces de agua y posibles impactos en distintas regiones.
“Se espera que crezcan el río Paraná y el río Uruguay, y eso va a traer complejidades. También puede suceder con la zona de Santiago del Estero, como ya pasó en el verano con Villa Minetti y esa parte de la provincia”, detalló.
“Cambió el paradigma: prevenir antes de la emergencia”
Álvarez explicó que el trabajo actual responde a un cambio de enfoque en protección civil. Antes, la tarea se concentraba en atender la emergencia cuando ya había ocurrido; ahora, el objetivo es reducir riesgos antes de que sucedan.
“Cambió el paradigma. Antes la Protección Civil atendía la emergencia cuando sucedía; ahora se trabaja con la gestión del riesgo, que busca mitigar y achicar el riesgo antes”, explicó.
En ese sentido, destacó que la provincia esté avanzando con limpieza de canales y acciones preventivas.
“Lo que se busca es prevenir antes de que suceda. Siempre esperábamos que pasara y después salíamos a la calle. Ahora se trata de prepararnos con tiempo, porque los recursos son finitos”, afirmó.
Cómo se activa el protocolo ante una emergencia
Álvarez explicó que, ante una tormenta o situación crítica, la Junta Municipal de Protección Civil es el organismo que encabeza la respuesta en la ciudad.
“La Junta Municipal de Protección Civil es el organismo que encabeza la contingencia. El máximo responsable es el intendente, el secretario de Gobierno es el secretario operativo, y desde Protección Civil coordinamos el sistema”, detalló.
El esquema de trabajo se organiza según la magnitud del evento y las áreas que sea necesario activar.
“Frente a la emergencia se van convocando los diferentes servicios que se necesitan. Arranca el municipio con Protección Civil, Guardia Urbana y Protección Vial, cortando calles y viendo cómo evoluciona. Si la magnitud crece, se llama a Obras, Servicios Públicos, Bomberos y se van activando los organismos según la necesidad”, explicó.
:format(webp):quality(40)/https://radiorafaelacdn.eleco.com.ar/media/2026/06/el_nino_3.webp)
Las lluvias de Navidad, un ejemplo de lo que podría pasar
Para graficar el tipo de evento que podría traer El Niño, Álvarez mencionó la lluvia registrada durante Navidad, que afectó especialmente a algunos sectores del norte de la ciudad.
“Esa es una lluvia típica de las que puede traer El Niño: lluvias cortas, con gran caudal de agua y algunos vientos importantes”, explicó.
También recordó otros antecedentes, como los episodios de 2017.
“No son lluvias de dos, tres o cuatro días, sino más cortas, pero de mucha intensidad. En esos casos, los desagües no alcanzan a escurrir rápidamente y el agua demora en irse”, señaló.
Sobre lo ocurrido en Navidad, indicó que el agua bajó relativamente rápido una vez que cesó la lluvia, aunque durante el evento generó preocupación en los vecinos.
“En la lluvia de Navidad hubo lugares complicados, pero dejó de llover y a los 20 minutos el agua había bajado. Mientras tanto, por supuesto, la gente reniega con la situación”, expresó.
Información y prevención
Finalmente, Álvarez valoró el rol de los medios y de los canales oficiales para difundir alertas y recomendaciones a la población.
“Nos ayuda muchísimo la información a través de los medios, las redes y los canales oficiales. Para nosotros es muy importante que la gente tenga la información antes, que esté preparada y tome los recaudos necesarios”, afirmó.
En ese sentido, reiteró que ante alertas importantes se recomienda evitar salir si no es necesario y colaborar desde cada domicilio.
“Si avisamos que viene complicado y no es necesario salir a la calle, no salgan. Limpiar desagües, mantener la basura dentro hasta el horario de recolección y tomar recaudos parecen ayudas mínimas, pero suman un montón”, concluyó.

Para comentar, debés estar registradoPor favor, iniciá sesión