Paso Cristo Redentor sigue cerrado por la nieve y crece la preocupación entre los camioneros
El corredor internacional que conecta Mendoza con Chile permanece inhabilitado debido a las condiciones meteorológicas en alta montaña. Los cierres prolongados generan acumulación de vehículos, mayores costos para el transporte y demoras en el comercio bilateral.
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El Paso Internacional Cristo Redentor continúa cerrado como consecuencia de las nevadas y las condiciones adversas que afectan a la Cordillera de los Andes, complicando nuevamente la conexión terrestre entre Argentina y Chile.
La interrupción mantiene a transportistas a la espera de una mejora del tiempo y de que puedan completarse las tareas necesarias para garantizar una circulación segura. La situación genera especial preocupación dentro del sector de cargas por las demoras y los costos derivados de cada jornada de inactividad.
El Cristo Redentor constituye uno de los principales corredores del comercio bilateral y conecta la provincia de Mendoza con territorio chileno a través de la Ruta Nacional 7.
Los cierres prolongados complican al transporte
Durante el invierno, la circulación por alta montaña queda condicionada por factores como nevadas intensas, acumulación de nieve sobre la calzada, bajas temperaturas y viento blanco.
En julio, uno de los cierres llegó a prolongarse durante diez días consecutivos, situación que obligó al Gobierno de Mendoza a activar un protocolo especial para asistir y ordenar a los transportistas.
En aquel momento se contabilizaron alrededor de 1.550 camiones afectados. Unos 580 permanecían en sectores de alta montaña, mientras que cerca de 900 habían sido derivados hacia distintos paradores en zonas más bajas para evitar la saturación del corredor.
La reapertura tampoco depende exclusivamente del cese de las precipitaciones. Antes de volver a habilitar el tránsito, deben realizarse tareas de despeje y verificaciones sobre la ruta y la infraestructura, además de determinar que las condiciones sean seguras.
Las pérdidas aumentan con cada día de espera
Para las empresas y los propios camioneros, permanecer detenidos durante jornadas completas implica afrontar costos adicionales relacionados con alimentación, salarios, seguros, mantenimiento de las unidades y permanencia en los lugares de espera.
A ello se suman los retrasos en las entregas y las dificultades para respetar los tiempos establecidos en las operaciones de comercio internacional.
Las organizaciones vinculadas con el transporte vienen reclamando mejoras en la planificación de los operativos, la información disponible para los conductores y las condiciones en los espacios donde deben permanecer cuando el paso está cerrado.
El impacto se extiende además al comercio entre ambos países, ya que la paralización del corredor puede modificar los tiempos previstos para la llegada de mercaderías.
La reapertura será progresiva
Incluso cuando las condiciones permitan habilitar nuevamente el paso, la normalización del tránsito puede demandar tiempo debido a la cantidad de vehículos acumulados.
Las autoridades suelen implementar esquemas progresivos para evitar congestionamientos sobre la Ruta Nacional 7 y en los sectores de control fronterizo.
Mientras persistan las condiciones adversas en la cordillera, se recomienda consultar el estado del Sistema Cristo Redentor antes de iniciar un viaje hacia Chile, especialmente durante la temporada invernal.
Por el momento, los transportistas continúan pendientes de la evolución meteorológica y de las tareas de despeje para conocer cuándo podrá restablecerse la circulación.

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