¿La guerra llegó al espacio?: Rusia advirtió sobre el riesgo de que caiga la Estación Espacial Internacional
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La guerra por la invasión de Rusia a Ucrania llegó al espacio, en donde conviven estadounidenses con rusos en la estación espacial. Las sanciones pusieron en peligro la colaboración tecnológica de ambos países y en pocos días, un astronauta de la Nasa quedará en manos de los rusos cuando lo traigan de regreso a la Tierra. Qué puede pasar.
La Estación Espacial Internacional (EEI), un laboratorio que funciona girando alrededor de la Tierra y en el que colaboran varios países, está en peligro luego de que Rusia comenzó la invasión en Ucrania y le declaró la "guerra" a Europa y Estados Unidos. Justamente, en la estación espacial trabajan en conjunto la agencia espacial de Estados Unidos (la Nasa), la Agencia Espacial Europea (ESA) y la agencia espacial rusa Roscosmos, además de otros países.
Poco después de que comenzara la invasión, Estados Unidos decidió empezar a sancionar a Rusia y, entre esas sanciones, incluyó dejar de enviar tecnología al país que gobierna Vladimir Putin. Gran parte de esa tecnología es utilizada por los rusos para llevar suministros a la estación espacial, como combustible y depósitos de agua, además de que con esa tecnología mantienen a la estación en órbita, corrigiéndole su trayectoria y altura. La estación espacial podría venirse abajo antes de lo previsto.
La estación espacial da una vuelta alrededor de la Tierra cada una hora y media, a unos 400 kilómetros de altura.
En estos momentos, en la estación espacial trabaja la Expedición 66, conformada por cuatro astronautas estadounidenses, dos rusos y un alemán. En las últimas horas, el director de la agencia espacial de Rusia, Dimitri Rogozin, dijo que "fue un grave error" que Estados Unidos cortara la relación comercial y el intercambio tecnológico con Rusia, porque afectará directamente a los cargueros Progress con los que Rusia asiste a la nave.
Estos cargueros ya no podrán fabricarse y la estación -que sobre vuela África, Europa, América y parte de Rusia- puede venirse abajo. Si esto sucede, Rogozin dejó entrever que la culpa de cualquier desastre si se estrella la nave, será de Estados Unidos. Poco después de que comenzara la invasión, Estados Unidos decidió empezar a sancionar a Rusia y, entre esas sanciones, incluyó dejar de enviar tecnología al país que gobierna Vladimir Putin.
Además, el próximo 30 de marzo, un astronauta estadounidense que está en la estación espacial tiene que regresar a la Tierra en una nave rusa. Se llama Mark Vande Hei y tiene 55 años.
El director de la agencia de Rusia amenazó con dejarlo en la estación espacial o dejó entrever que, de traerlo de regreso a la Tierra a territorio ruso, el astronauta podría no ser tratado bien durante el mes que tenga que recuperarse tras su larga estadía en el espacio.
¿Es posible que la parte rusa de la estación espacial pueda separarse de la estadounidense?
Técnicamente es posible, pero no le conviene a ambas partes. Córdova explicó que "la parte rusa de la estación espacial es la que tiene los motores de los sistemas de guía, y la posibilidad de mantener a la estación en órbita, pero la energía eléctrica de toda la estación espacial depende los grandes paneles solares que están adosados en la parte estadounidense de la nave".
Con información de Aire.

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