Investigan el choque de trenes en España por fallas en el protocolo LZB
La justicia española investiga si una instrucción indebida de los controladores de Atocha, al autorizar circular a velocidad normal tras una falla técnica, provocó el choque que dejó 69 muertos.
:format(webp):quality(75)/https://radiorafaelacdn.eleco.com.ar/media/2026/10/buscan_a_un_argentino_de_51_anos_que_desaparecio_tras_el_choque_de_trenes_en_espana_7.webp)
El manual de normas para los maquinistas de Renfe aporta nuevos elementos clave en la investigación del accidente ferroviario ocurrido en España, que dejó al menos 69 muertos y cientos de heridos. Según el documento, los controladores de Atocha habrían indicado al tren AVE que retomara la circulación bajo un procedimiento que no correspondía a la falla registrada en el sistema de seguridad LZB.
La normativa contempla un protocolo específico para los casos de "fallo de transmisión por bloqueo parcial", una situación similar a la ocurrida en el tramo de Urda. Ante ese escenario, los responsables de circulación debían activar el procedimiento LZB 3, según surge del reglamento y de las interpretaciones de especialistas ferroviarios consultados por la agencia EFE.
La diferencia entre ese protocolo y el LZB 4, que finalmente se habría aplicado, resulta determinante. El primero contempla la denominada "marcha a la vista", mientras que el segundo permite reanudar la circulación a velocidad normal, según las condiciones de la vía. La marcha a la vista obliga al conductor a avanzar con precaución, a velocidad reducida y con la posibilidad de detener el tren ante cualquier obstáculo.
En cambio, al recibir la indicación de utilizar el protocolo LZB 4, el maquinista del AVE retomó la marcha sin esa limitación específica. Según el informe preliminar, la formación de Renfe circulaba a una velocidad de entre 160 y 200 kilómetros por hora cuando impactó contra el tren de Iryo. La aplicación del procedimiento correcto es uno de los puntos centrales que se analizan para establecer las responsabilidades.
:format(webp):quality(60)/https://radiorafaelacdn.eleco.com.ar/media/2026/10/tragedia_en_espana_diez_personas_murieron_tras_un_gravisimo_accidente_de_tren_de_alta_velocidad_2.webp)
El trabajador de Adif se negó a declarar
El empleado del centro de control ferroviario de Adif que autorizó la reanudación de la marcha de los trenes tras la falla se negó a declarar ante la Guardia Civil. El trabajador se acogió a su derecho a no responder las preguntas de la Policía Judicial, mientras avanzan las actuaciones para determinar las causas del siniestro que dejó al menos 69 víctimas fatales.
En paralelo, la autoridad independiente encargada de investigar técnicamente los accidentes ferroviarios todavía no pudo entrevistar a los maquinistas ni a los responsables de circulación. Las primeras conclusiones apuntan a un posible error en el protocolo aplicado por los controladores de la estación de Atocha. Tras una falla en el sistema LZB, seis trenes quedaron detenidos en la línea que conecta Madrid con Sevilla.
Ante esa situación, los operadores habrían indicado que las formaciones retomaran la circulación a velocidad normal, cuando correspondía utilizar el procedimiento de marcha a la vista. Según la información conocida, la instrucción inicial no fue modificada pese a que uno de los trabajadores advirtió a los controladores que debían aplicar el protocolo de marcha a la vista.
:format(webp):quality(60)/https://radiorafaelacdn.eleco.com.ar/media/2026/10/tragedia_en_espana_diez_personas_murieron_tras_un_gravisimo_accidente_de_tren_de_alta_velocidad.webp)
También trascendieron audios de las comunicaciones entre el centro de control y los conductores. En esos registros se escucha que los operadores se comunicaron primero con la formación de Renfe, pese a que circulaba detrás del tren de la compañía Iryo. La maquinista de este último convoy había advertido en dos oportunidades que no podía reanudar la marcha debido a inconvenientes con el sistema de seguridad.
En una de las comunicaciones, la conductora explicó que el tren no le permitía reiniciar el LZB y que, por ese motivo, permanecía detenida frente a la señal de entrada. Cinco minutos después de ese segundo aviso, el tren de Renfe impactó contra la parte trasera de la formación de Iryo. La colisión provocó una de las mayores tragedias ferroviarias recientes de España.
En medio de las investigaciones, los sindicatos ferroviarios cuestionaron que la atención se concentre sobre el trabajador de Adif antes de esclarecer todas las circunstancias. Sostuvieron que un siniestro de esta magnitud no puede explicarse únicamente a partir de la actuación de una persona y reclamaron que también se examinen posibles fallas estructurales vinculadas con la seguridad, la organización del servicio y la cantidad de personal.

Para comentar, debés estar registradoPor favor, iniciá sesión