Catástrofe en Nepal y China: más de 160 muertos y cientos de desaparecidos por las inundaciones
Una devastadora crecida arrasó poblaciones, rutas, puentes y proyectos hidroeléctricos en la frontera entre Nepal y el Tíbet. Nepal recuperó al menos 157 cuerpos y China confirmó otras tres víctimas, mientras cientos de personas continúan desaparecidas. Los equipos de rescate trabajan contrarreloj en una región de difícil acceso.
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Una catástrofe de enormes proporciones golpeó la frontera entre Nepal y China este miércoles 26 de agosto, donde violentas inundaciones y deslizamientos dejaron más de 160 personas muertas y cientos de desaparecidas.
Las autoridades nepalíes informaron que se habían recuperado al menos 157 cuerpos, mientras que del lado chino se confirmaron otras tres víctimas fatales en el condado de Gyirong, en el Tíbet. Los balances continuaban modificándose durante la jornada a medida que los rescatistas lograban ingresar a las zonas más afectadas.
La fuerza del agua destruyó viviendas, carreteras, puentes y centrales hidroeléctricas, dejando comunidades prácticamente aisladas y complicando las operaciones para localizar a sobrevivientes.
Cientos de personas siguen sin ser localizadas
Uno de los aspectos más dramáticos de la tragedia es la cantidad de personas cuyo paradero continúa sin conocerse.
Autoridades vinculadas al turismo nepalí reportaron más de 400 personas desaparecidas o sin contacto, entre ellas numerosos extranjeros que se encontraban recorriendo la región. Entre los afectados figuran ciudadanos de Estados Unidos, Australia, Canadá, Reino Unido, Malasia y otros países.
Del lado chino, las autoridades informaron además que 265 personas permanecían desaparecidas en Gyirong, una de las áreas alcanzadas por el desastre.
La zona es utilizada habitualmente por viajeros y peregrinos que atraviesan el Himalaya, circunstancia que explica la importante presencia de extranjeros entre quienes todavía no pudieron ser localizados.
Qué pudo haber provocado la catástrofe
Las primeras informaciones mencionaron un supuesto terremoto en la frontera entre Nepal y China. Sin embargo, los análisis posteriores apuntaron a un fenómeno más complejo.
Especialistas investigan si una enorme avalancha de hielo, rocas y sedimentos cayó sobre el valle y bloqueó temporalmente el río Lhende Khola. La acumulación de agua habría generado posteriormente una liberación repentina que avanzó con enorme violencia hacia los cursos del Bhote Koshi y Trishuli.
El Servicio Geológico de Estados Unidos había registrado inicialmente una señal sísmica. Los estudios posteriores indicaron que parte de esa señal podría haber correspondido al propio movimiento masivo de tierra y rocas, mientras los científicos continuaban determinando qué papel pudo haber tenido un movimiento sísmico previo.
Por ese motivo, el origen exacto de la tragedia todavía permanece bajo investigación.
Pueblos arrasados y graves daños en infraestructura
La crecida golpeó especialmente al distrito de Rasuwa, en el norte de Nepal, alcanzando poblaciones ubicadas junto a uno de los principales pasos terrestres hacia el Tíbet.
Los torrentes arrastraron construcciones y vehículos, destruyeron caminos e interrumpieron servicios básicos. También resultaron afectados proyectos hidroeléctricos, una actividad de gran importancia en esa región montañosa.
Los daños en rutas y puentes dificultaron el acceso terrestre de los socorristas, por lo que Nepal desplegó helicópteros militares y equipos especializados para buscar sobrevivientes y evacuar heridos.
Las autoridades informaron que más de un centenar de personas ya habían podido ser rescatadas de algunas de las zonas más castigadas.
Nepal declaró zona de desastre a las áreas afectadas
Ante la magnitud de la emergencia, el Gobierno nepalí movilizó recursos militares y civiles y dispuso medidas extraordinarias para las regiones afectadas.
El objetivo inmediato es garantizar búsqueda y rescate, atención médica, alimentos y alojamiento para quienes perdieron sus viviendas o quedaron aislados por la destrucción de caminos.
Las autoridades también trabajan para restablecer cuanto antes carreteras, electricidad y telecomunicaciones, mientras continúan vigentes alertas ante la posibilidad de nuevos deslizamientos.
China desplegó equipos de rescate
El presidente chino, Xi Jinping, ordenó intensificar las operaciones para localizar a los desaparecidos y asistir a las personas afectadas en la región del Tíbet.
Equipos de emergencia trabajan con maquinaria pesada para despejar carreteras cubiertas por barro, rocas y escombros, aunque las lluvias y la inestabilidad de las laderas mantienen elevado el riesgo para quienes participan del operativo.
Las autoridades advirtieron que algunos sectores continúan expuestos a nuevos movimientos de tierra, por lo que también comenzaron evacuaciones preventivas.
Mientras las tareas de búsqueda siguen avanzando, el balance permanece abierto y se teme que la cantidad definitiva de víctimas pueda aumentar debido al elevado número de desaparecidos y las dificultades para acceder a varias comunidades del Himalaya.

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