Rociar agua con vinagre en las plantas: para qué sirve y cuándo es un error hacerlo
El truco casero que circula entre aficionados a la jardinería puede ser útil en casos puntuales, pero también provocar daños si se aplica sin cuidado
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Las plantas de interior y de jardín están expuestas de forma permanente al polvo, la humedad, los cambios de temperatura y la acción de insectos y microorganismos. Con el paso del tiempo, estas condiciones pueden favorecer la aparición de hongos, plagas leves o manchas en las hojas que no siempre se solucionan solo con riego.
En ese contexto, uno de los consejos más repetidos en foros y redes de jardinería es el uso de agua con vinagre aplicada mediante pulverización. Se trata de un recurso económico y fácil de preparar, aunque los especialistas advierten que no es apto para todos los casos ni para todas las plantas.
Para qué sirve el vinagre en las plantas
El vinagre contiene ácido acético, una sustancia con propiedades antifúngicas y antibacterianas. En concentraciones muy bajas, puede ayudar a controlar algunos problemas superficiales en hojas y tallos.
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Entre los usos más frecuentes que señalan especialistas en jardinería doméstica se destacan:
- Ayuda a repeler plagas leves, como pulgones, hormigas o pequeñas mosquitas.
- Puede reducir la presencia de hongos superficiales, especialmente en ambientes húmedos.
- Sirve para limpiar hojas, eliminando polvo o restos de minerales del agua.
- En algunos casos, contribuye a modificar levemente el pH, lo que puede beneficiar a plantas que prefieren suelos más ácidos, como hortensias o azaleas.
Utilizado de manera ocasional, puede convertirse en una herramienta complementaria para el mantenimiento de ciertas especies.
Cómo usar agua con vinagre de forma correcta
Para evitar daños, la clave está en la dilución y la frecuencia. La recomendación general es:
- Mezclar una cucharada de vinagre blanco en un litro de agua.
- Colocar la solución en un pulverizador limpio.
- Rociar suavemente hojas y tallos, preferentemente en el envés.
- Aplicar una o dos veces por mes como máximo.
- Realizar el procedimiento a primera hora de la mañana o al atardecer, nunca con sol fuerte.
Este método debe usarse solo como tratamiento puntual, no como práctica habitual de riego.
Cuándo es un error rociar agua con vinagre
El uso incorrecto de esta mezcla puede generar más problemas que soluciones. Los especialistas alertan sobre tres errores frecuentes:
- Quemaduras en las hojas si la concentración es alta o se aplica bajo sol intenso.
- Daños en especies sensibles o de preferencia alcalina, que no toleran cambios de pH.
- Alteración del suelo y las raíces cuando se usa en exceso o de manera continua.
Por ese motivo, siempre se aconseja probar primero en una sola hoja y observar la reacción antes de aplicarlo en toda la planta.
Recomendaciones generales para cuidar las plantas
Más allá de los remedios caseros, el cuidado seguro de las plantas incluye prácticas básicas:
- Regar según las necesidades de cada especie.
- Limpiar las hojas periódicamente solo con agua.
- Utilizar fertilizantes adecuados y en dosis controladas.
- Revisar con frecuencia la presencia de plagas u hongos.
- Evitar soluciones caseras repetidas sin asesoramiento.
El agua con vinagre puede ser una aliada ocasional en el cuidado de las plantas, siempre que se aplique con criterio y moderación. Usada correctamente, ayuda a resolver problemas puntuales; mal utilizada, puede provocar daños difíciles de revertir.

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