¿Queres dejar de fumar? Estas son las mejores estrategias para lograr el propósito
La dependencia a la nicotina combina factores físicos y emocionales, por lo que dejar el tabaco suele requerir tiempo, acompañamiento y cambios en la rutina cotidiana. Especialistas remarcan que las recaídas no deben tomarse como un fracaso.
:format(webp):quality(40)/https://radiorafaelacdn.eleco.com.ar/media/galeria/fotos/2023/08/24/l_1692869566.webp)
Dejar de fumar continúa siendo uno de los desafíos más difíciles para millones de personas. La dependencia a la nicotina combina factores físicos, psicológicos y sociales, por lo que abandonar el cigarrillo suele requerir paciencia, acompañamiento y modificaciones en la vida diaria.
Aunque no existe una única fórmula, especialistas en salud destacan que hay estrategias que pueden aumentar las posibilidades de éxito y ayudar a atravesar las primeras semanas, consideradas una de las etapas más complejas del proceso.
Fijar una fecha y pedir apoyo
Uno de los primeros consejos es establecer una fecha concreta para dejar de fumar. Tener un día definido permite prepararse mentalmente, ordenar la rutina y anticipar posibles momentos de ansiedad.
También se recomienda comunicar la decisión a familiares, amigos o personas cercanas, ya que el apoyo emocional puede ser clave para sostener el cambio, especialmente cuando aparecen ganas intensas de fumar.
Identificar los momentos de mayor ansiedad
Otra estrategia importante es reconocer las situaciones asociadas al consumo. Muchas personas vinculan el cigarrillo con hábitos cotidianos como tomar café, manejar, trabajar, reunirse con otras personas o terminar de comer.
Detectar esos “momentos gatillo” permite reemplazar el cigarrillo por otras acciones, como tomar agua, mascar chicle, caminar unos minutos o realizar respiraciones profundas.
Actividad física y cambios en la rutina
La actividad física también puede ayudar a enfrentar el síndrome de abstinencia. Caminar, correr, andar en bicicleta o realizar cualquier ejercicio moderado contribuye a disminuir la ansiedad, reducir el estrés y mejorar el estado de ánimo.
Durante las primeras semanas, los especialistas aconsejan evitar ambientes que puedan favorecer recaídas, especialmente lugares donde haya fumadores o situaciones vinculadas al consumo excesivo de alcohol.
Cambiar algunas rutinas, aunque parezca un paso pequeño, puede facilitar la adaptación a una vida sin cigarrillos.
Buscar ayuda profesional
Los profesionales remarcan que no siempre alcanza con la voluntad. Existen tratamientos médicos y psicológicos, grupos de apoyo y medicamentos que pueden ayudar a controlar la ansiedad y la dependencia a la nicotina.
Muchos hospitales y centros de salud cuentan con programas gratuitos para acompañar a quienes desean dejar de fumar. Consultar a tiempo puede hacer que el proceso sea más ordenado y menos solitario.
Beneficios que aparecen rápidamente
Los beneficios para el organismo comienzan poco tiempo después de abandonar el tabaco. A las 24 horas, disminuye el riesgo de infarto; en pocas semanas, suelen mejorar la respiración y la circulación; y entre uno y nueve meses después pueden reducirse la tos y el cansancio.
A largo plazo, dejar de fumar disminuye significativamente el riesgo de cáncer, enfermedades cardíacas y problemas pulmonares.
Los especialistas también subrayan que las recaídas pueden formar parte del proceso. Muchas personas necesitan varios intentos antes de dejar el cigarrillo de manera definitiva, por lo que volver a intentarlo no debe interpretarse como un fracaso, sino como parte del camino hacia una mejor salud.

Para comentar, debés estar registradoPor favor, iniciá sesión