¿Por qué dejar el pie apoyado en el embrague puede costarte caro?
Dejar el pie apoyado sobre el pedal del embrague incluso cuando no se está cambiando de marcha es una práctica común para muchos conductores.
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Esta costumbre puede acelerar el desgaste del sistema y generar reparaciones costosas a largo plazo.
Muchos conductores, al manejar autos con caja manual, tienden a descansar el pie sobre el pedal del embrague después de cambiar de marcha o mientras esperan en un semáforo. Lo que parece una posición cómoda puede estar generando un desgaste innecesario.
¿Qué pasa realmente en el mecanismo?
Apoyar siquiera ligeramente el pie sobre el embrague no es lo mismo que mantenerlo completamente levantado. Esa leve presión empuja los componentes internos, manteniendo parcialmente desacoplado el sistema de transmisión. Esto provoca una fricción constante entre el disco del embrague y el volante del motor, generando:
Fricción continua y generación de calor, que desgasta las superficies.
Desgaste prematuro del disco de embrague y rodamientos internos.
Mayor probabilidad de patinamiento, lo que dificulta la conexión eficiente entre motor y ruedas.
Este fenómeno es conocido como “riding the clutch” o “montar el embrague” y con el tiempo puede llevar a fallas y reparaciones caras.
Consejos para cuidar el embrague
Para maximizar la vida útil del embrague, los especialistas recomiendan:
Retirar completamente el pie del pedal cuando no se necesite cambiar de marcha.
Utilizar el reposapié (dead pedal) o apoyar el pie izquierdo en el suelo o en el espacio a la izquierda del embrague.
En detenciones prolongadas, meter la palanca en punto muerto y liberar el pedal.
Estas prácticas no solo prolongan la vida del embrague, sino que también ayudan a una conducción más eficiente y menos costosa.
Aunque pueda parecer inocente apoyar el pie sobre el embrague entre marchas o durante paradas breves, esta costumbre termina generando desgaste innecesario en elementos clave del sistema de transmisión. Pequeños cambios en la forma de conducir pueden traducirse en un mantenimiento más económico y un embrague más duradero.

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