Perros potencialmente peligrosos en Santa Fe: qué exige la normativa y qué hacer ante una mordedura
La muerte de un niño de tres años tras el ataque de un pitbull en Córdoba volvió a poner en discusión la responsabilidad de los propietarios. En la ciudad de Santa Fe existe un registro obligatorio para perros de más de 15 kilos, mientras que a nivel provincial se analizan medidas como el microchip y el seguro de responsabilidad civil.
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La muerte de un niño de tres años después de ser atacado por un pitbull en Córdoba volvió a poner el foco sobre la tenencia responsable de perros capaces de provocar lesiones graves y las obligaciones que tienen quienes están a cargo de esos animales.
En la ciudad de Santa Fe existe actualmente una regulación específica. La Ordenanza Municipal N.º 11.180 establece la inscripción obligatoria en el registro de perros potencialmente peligrosos y, según la información oficial del Municipio, deben registrarse todos los perros que pesen más de 15 kilos.
Qué exige actualmente la ciudad de Santa Fe
El registro depende del Instituto Municipal de Salud Animal (IMUSA). El trámite puede realizarse presencialmente y la Municipalidad también habilitó un formulario online.
Para hacerlo de manera presencial, el responsable debe ser mayor de edad y residir en Santa Fe. Tiene que concurrir con su DNI y con el animal utilizando correa, collar y bozal, además de acreditar que cuenta con la vacunación antirrábica vigente.
La identificación del animal permite vincularlo con una persona responsable y facilita las actuaciones ante eventuales incidentes.
La vacunación contra la rabia también constituye una herramienta sanitaria fundamental. El IMUSA indica que perros y gatos deben vacunarse desde los tres meses de edad y recibir la dosis una vez por año. El servicio se presta gratuitamente en las sedes municipales y mediante campañas.
Además del cumplimiento formal de la normativa, la prevención implica evitar que los animales puedan escapar de una vivienda y mantenerlos bajo control cuando circulan en espacios públicos.
Microchip y seguro: qué propone la regulación provincial
A nivel provincial, la Legislatura viene debatiendo un marco más amplio para la tenencia de perros potencialmente peligrosos.
La Cámara de Diputados dio media sanción en septiembre de 2025 a una iniciativa que contemplaba la creación de un registro provincial, identificación mediante microchip, uso obligatorio de bozal y correa corta en espacios públicos y contratación de un seguro de responsabilidad civil.
El texto también contemplaba perros considerados de riesgo por determinadas características físicas y ejemplares con antecedentes de ataques o conductas agresivas.
Es importante diferenciar esas disposiciones de la normativa municipal actualmente aplicable: microchip y seguro aparecen dentro de las propuestas legislativas provinciales y no deben confundirse con los requisitos que hoy informa el Municipio de Santa Fe para su registro local.
Qué responsabilidad tiene el dueño si el perro causa daños
El Código Civil y Comercial de la Nación establece un régimen de responsabilidad objetiva por los daños causados por animales. Los artículos 1757 a 1759 vinculan esa responsabilidad con el dueño o guardián, aunque la determinación concreta de una indemnización depende de las circunstancias de cada caso.
Esto significa que un ataque puede generar consecuencias civiles para el responsable del animal, además de las eventuales actuaciones administrativas o penales que correspondan según el caso.
Por eso, que un perro nunca haya atacado anteriormente o que se haya escapado accidentalmente no elimina automáticamente las responsabilidades que puedan determinar las autoridades.
Qué hacer si un perro está suelto o representa un riesgo
Ante la presencia de un animal agresivo o difícil de controlar, la recomendación principal es no intentar atraparlo o enfrentarlo, especialmente si hay niños o mascotas cerca. Conviene mantener distancia y comunicar la situación a los organismos competentes.
Si se produce una mordedura, las prioridades son:
- Lavar inmediatamente la herida con abundante agua y jabón y concurrir a un centro de salud, incluso cuando la lesión parezca menor. Las autoridades sanitarias de Santa Fe recomiendan esa conducta frente a mordeduras de perros, gatos u otros animales con riesgo de transmisión de rabia.
- Identificar al animal y a su propietario, siempre que pueda hacerse sin exponerse a un nuevo ataque.
- Informar si el perro cuenta con vacunación antirrábica vigente, dato que será evaluado por los profesionales.
- Dar aviso a la autoridad sanitaria o veterinaria correspondiente para que se determine el seguimiento que debe realizarse sobre el animal.
- Realizar la denuncia cuando corresponda, especialmente si existieron lesiones o el propietario incumplió medidas de seguridad.
La observación veterinaria del animal mordedor constituye una herramienta relevante para evaluar el riesgo sanitario y orientar las decisiones médicas posteriores.
La prevención comienza antes de un ataque
La tenencia responsable implica mantener al animal identificado y vacunado, evitar fugas y utilizar los elementos de seguridad que correspondan.
También resulta fundamental extremar los cuidados cuando existen niños pequeños. Ningún animal capaz de producir lesiones severas debería quedar sin supervisión adulta junto a un menor, independientemente de que sea conocido por la familia.
El reciente caso ocurrido en Córdoba volvió a mostrar las consecuencias que puede tener un episodio de estas características. La prevención apunta justamente a actuar antes: controlar al animal, identificar a su responsable y reducir al máximo las situaciones de riesgo.

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