Martes 13: por qué se lo considera un día de mala suerte
La superstición persiste en España y gran parte de América hispana. La mala fama combina el simbolismo del dios Marte con la carga histórica del número 13 y se refleja en refranes, hábitos y decisiones cotidianas.
:format(webp):quality(40)/https://radiorafaelacdn.eleco.com.ar/media/2026/01/martes_13.webp)
En el mundo hispanohablante, el martes 13 está asociado desde hace siglos a la mala suerte. La creencia se resume en un refrán ampliamente difundido: “En martes 13, ni te cases, ni te embarques, ni de tu casa te apartes”, una advertencia que refleja la idea de evitar decisiones importantes en esa fecha.
El origen de esta superstición combina dos elementos simbólicos. Por un lado, el martes debe su nombre a Marte, dios romano de la guerra, históricamente vinculado al conflicto, la violencia y la destrucción. Esa asociación le otorgó al día un carácter riesgoso y adverso en la tradición popular. Por otro lado, el número 13 arrastra una connotación negativa en distintas culturas, especialmente en la tradición cristiana, donde se lo vincula con la traición y la desgracia.
El peso del número 13
La mala fama del 13 se relaciona, entre otros relatos, con la Última Cena, en la que hubo trece comensales antes de la traición de Judas. A partir de allí, el número quedó asociado al infortunio. Con el paso del tiempo, distintos episodios históricos y leyendas se sumaron al imaginario colectivo y reforzaron la creencia.
La combinación de un día “marcado por la guerra” y un número considerado funesto terminó consolidando al martes 13 como una fecha a evitar, especialmente en España y América Latina, a diferencia de las culturas anglosajonas, donde el temor se concentra en el viernes 13.
Costumbres y prácticas asociadas
La superstición no se limita a una expresión verbal. Muchas personas evitan firmar contratos, mudarse, viajar o casarse en martes 13. En algunos ámbitos comerciales y administrativos, incluso se reprograman trámites o reservas por la persistencia de esta creencia.
También existen rituales menores asociados al temor a la mala suerte, como posponer decisiones importantes o extremar precauciones. Aunque no tienen base científica, funcionan como mecanismos culturales frente a la incertidumbre.
Una fobia con nombre propio
El temor específico al martes 13 recibe el nombre de trezidavomartiofobia. Aunque no es una condición clínica frecuente, el término refleja hasta qué punto la superstición logró arraigarse en el lenguaje y la vida cotidiana.
Hoy, el impacto más visible del martes 13 es social: agendas que se ajustan, planes que se postergan y decisiones que se evitan. De este modo, una creencia ancestral sigue teniendo efectos concretos en la vida diaria, aun en contextos modernos y racionales.

Para comentar, debés estar registradoPor favor, iniciá sesión