Filmaron por primera vez a un tiburón “duende” vivo en su hábitat natural
El registro fue obtenido durante una expedición en la fosa de Tonga y publicado en mayo de 2026 en la revista Journal of Fish Biology. El hallazgo aporta nueva información sobre una de las especies más enigmáticas de las profundidades oceánicas.
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Los tiburones “duende” figuran entre las criaturas marinas más misteriosas del planeta. Su hábitat en aguas profundas y la escasez de registros directos hicieron que durante años gran parte de lo que se conocía sobre ellos proviniera de ejemplares capturados accidentalmente. Ahora, un nuevo estudio permitió dar un paso clave: obtener las primeras filmaciones de esta especie con vida en su ambiente natural.
El avistamiento se produjo durante una expedición realizada en 2024 en la fosa de Tonga, en el océano Pacífico, y los resultados fueron publicados en mayo de 2026 en la revista Journal of Fish Biology. El trabajo también incorporó una observación previa efectuada en 2019 cerca de la isla Jarvis.
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Los especialistas destacaron la importancia de estos registros, ya que permiten ampliar el rango geográfico conocido de la especie y sumar datos sobre un animal que rara vez puede ser observado en libertad. Hasta ahora, la mayoría de los encuentros con tiburones “duende” se habían dado cuando quedaban atrapados en líneas de pesca o eran capturados de manera accidental.
Esa dificultad para hallarlos explica por qué todavía se sabe poco sobre su comportamiento natural. Sin embargo, las nuevas imágenes ofrecen una oportunidad valiosa para conocer mejor sus características reales en estado vivo, algo que puede diferir de la imagen más difundida de esta especie a partir de ejemplares ya extraídos del mar.
Entre los rasgos más llamativos del tiburón “duende” se encuentra su aspecto singular. Tiene una cabeza alargada y puntiaguda, un cuerpo largo y blando, aletas pequeñas y una estructura adaptada a la vida en las profundidades. Además, puede alcanzar varios metros de longitud y se cree que se desplaza lentamente, al igual que muchas otras especies que habitan en zonas profundas del océano.
Uno de sus atributos más sorprendentes es la mandíbula. Cuando detecta una presa, puede proyectarla hacia adelante con un movimiento similar al de un resorte para atraparla. No obstante, los científicos remarcaron que, mientras el animal está vivo, la boca suele permanecer retraída dentro de la cabeza, por lo que su apariencia natural puede ser distinta a la de las imágenes más conocidas.
El hallazgo permite avanzar en el conocimiento de una especie esquiva y fascinante, cuya biología sigue rodeada de interrogantes. Aunque todavía queda mucho por descubrir sobre la vida del tiburón “duende”, estos registros representan un aporte importante para seguir explorando los secretos del océano profundo.

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