Dietas por Inteligencia Artificial: la advertencia de una nutricionista sobre los riesgos para adolescentes
La licenciada Lucía Montini explicó a Viví Mejor por qué los planes rígidos generados por algoritmos ignoran la individualidad biológica y emocional. El riesgo de carencias físicas y el impacto psicológico de delegar la salud en una herramienta digital.
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En la era digital, la búsqueda de soluciones rápidas para la salud ha encontrado un nuevo aliado: la Inteligencia Artificial (IA). Sin embargo, cuando se trata de alimentación, especialmente en etapas críticas como la adolescencia, el uso de herramientas como ChatGPT, Gemini y otras aplicaciones para generar planes nutricionales enciende las alarmas de los especialistas.
En diálogo con Viví Mejor, la licenciada en Nutrición Lucía Montini (MP 1986/1) analizó los riesgos y las limitadas utilidades de esta tecnología en la mesa familiar.

El riesgo de la "talla única" en nutrición
Al ser consultada sobre si es seguro que un adolescente siga una dieta generada por un chat de IA, la respuesta de Montini fue contundente: "No es para nada seguro en ninguna de las etapas de la vida, pero sobre todo en la adolescencia".
La especialista explicó que esta etapa se caracteriza por un crecimiento y desarrollo con necesidades nutricionales específicas y cambiantes. "Una dieta generada por IA suele basarse en datos generales y no contempla la individualidad", advirtió.
Factores vitales como patologías preexistentes, la práctica de deporte (recreativo o competitivo), picos de crecimiento, el contexto emocional y los hábitos diarios quedan fuera del algoritmo. "Seguir indicaciones sin supervisión profesional puede llevar a déficits nutricionales o a una relación poco saludable con la comida", remarcó.
"La IA suele trabajar con fórmulas estandarizadas, ignorando factores clave como la etapa de maduración, cambios hormonales, composición corporal y el nivel real de actividad física", agregó Montini.
El riesgo de trastornos alimentarios
Uno de los puntos más preocupantes es el impacto psicológico. Montini aclaró que si bien la herramienta no es el problema en sí, su mal uso puede ser un factor de riesgo para el desarrollo de Trastornos de la Conducta Alimentaria (TCA).
"Sobre todo en adolescentes expuestos a presiones estéticas o mensajes rígidos sobre la alimentación, o que tienen conductas de control excesivo, ansiedad, culpa o restricción", detalló la especialista.
Cuando la IA se convierte en una autoridad inflexible sobre qué y cuánto comer, "puede reforzar dichas conductas y generar más inconvenientes a la hora de relacionarse de forma saludable con la comida".
A esto se suman las consecuencias físicas. Una dieta que ignora el historial clínico puede afectar el rendimiento, la concentración, el estado de ánimo y la salud a largo plazo, consolidando estructuras deficientes en masa ósea, sistema hormonal y desarrollo cognitivo.

Cuándo la IA sí es útil: organización, no prescripción
A pesar de las advertencias, Montini no prohíbe el uso de la tecnología, sino que aboga por educar sobre su función correcta. "Bien utilizada, puede ser una herramienta complementaria muy interesante", afirmó.
La nutricionista enumera funciones válidas para la organización familiar:
- Ayudar a organizar menús semanales.
- Proponer ideas de recetas con ingredientes disponibles en casa.
- Adaptar preparaciones según preferencias.
- Aportar ideas para lograr variedad en la alimentación.
- Ayudar en la organización de las compras.
La familia y el criterio profesional: pilares irremplazables
Para cerrar, Lucia Montini enfatizó que el acompañamiento profesional permite trabajar no solo qué comer, sino el vínculo con la comida desde un lugar flexible y saludable. El objetivo es que el adolescente aprenda a reconocer sus señales internas de hambre y saciedad, algo clave para su autonomía futura.
"Los hábitos no se construyen de un día para el otro, se forman desde la infancia y se refuerzan en la adolescencia", concluyó, recordando el rol fundamental de la familia en este proceso y la necesidad de consultar siempre con un profesional antes de seguir indicaciones automáticas.
El Litoral

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