Cómo sigue la situación de la joven argentina retenida en Brasil por hacer gestos racistas
Agostina Páez aún no se colocó la tobillera electrónica y tiene cinco días para cumplir la medida judicial. También estaba previsto un encuentro en el consulado argentino en Río de Janeiro
:format(webp):quality(40)/https://radiorafaelacdn.eleco.com.ar/media/2026/01/abogada.jpeg)
La situación judicial de Agostina Páez, la abogada argentina de 29 años retenida en Brasil tras ser denunciada por gestos racistas, continúa abierta mientras avanza la investigación en la ciudad de Río de Janeiro.
La joven fue denunciada por empleados de un bar de la zona de Ipanema luego de que se viralizaran imágenes del episodio en redes sociales. A partir de esa denuncia, radicada en la Comisaría 11 de Rocinha, la Justicia brasileña dispuso una serie de medidas restrictivas, entre ellas la prohibición de salir del país y la colocación de una tobillera electrónica.
Según informó el diario O Globo, Páez todavía no se colocó el dispositivo electrónico y cuenta con un plazo de cinco días hábiles para cumplir con la orden judicial. La medida fue adoptada debido a que ingresó a Brasil sin pasaporte, únicamente con su Documento Nacional de Identidad, lo que llevó al juzgado a solicitar a la Policía Federal controles para impedir que abandone el territorio brasileño utilizando ese documento.
El jefe de la comisaría interviniente, Diego Salarini, indicó que la investigación se encuentra en su etapa final y que el expediente sería remitido al Ministerio Público a mitad de semana. Además, se preveía una nueva ronda de declaraciones, tanto de los denunciantes como de testigos del hecho, incluido el encargado del local donde ocurrió el episodio.
En paralelo, la defensa de Páez informó que la joven iba a ser recibida en el Consulado argentino en Río de Janeiro para avanzar en su estrategia legal. El abogado explicó que allí se definiría si la representación continuará a cargo de un defensor privado o de un abogado público en Brasil, instancia previa a la eventual colocación del grillete electrónico. La causa está a cargo del juez Orlando Eliazaro Feitosa, del Tribunal de Justicia de la capital carioca.
La defensa calificó como “muy severa” la medida que restringe la circulación de la ciudadana argentina y solicitó que pueda declarar ante el juzgado para que se evalúe una morigeración, con la posibilidad de regresar a la Argentina y continuar el proceso de manera virtual. “Tiene arraigo en el país y una profesión”, argumentó el letrado.
Mientras tanto, Páez permanece en Río de Janeiro sin posibilidad de salir del país. Actualmente se aloja en un departamento alquilado junto a amigas, cuyo contrato vence en los próximos días, por lo que evalúa trasladarse a un hotel hasta que se defina su situación procesal.
El hecho se produjo durante una salida nocturna en la zona sur de la ciudad. Según el relato de la propia joven, el conflicto comenzó tras una discusión por un presunto cobro indebido en el local. Luego, ya fuera del bar, se produjo el intercambio que derivó en los gestos denunciados. Si bien reconoció que su reacción fue “la peor” y expresó arrepentimiento, aseguró que no tuvo la intención de dirigir los gestos al personal del establecimiento.
En declaraciones a medios argentinos, Páez afirmó atravesar un momento de extrema angustia. “Estoy recibiendo amenazas, cerré mis cuentas y estoy muerta de miedo”, sostuvo, mientras aguarda la evolución de la causa y la decisión final de la Justicia brasileña.

Para comentar, debés estar registradoPor favor, iniciá sesión