María Jazmín Ichiki vive su primera experiencia con el karate en los Juegos Suramericanos
La argentina, que compite en kumite hasta 61 kilos, contó cómo trabaja la presión de representar al país ante su gente. Su vínculo con la disciplina comenzó a los 10 años, de la mano de su padre.
:format(webp):quality(75)/https://radiorafaelacdn.eleco.com.ar/media/2026/09/maria_jazmin_ichiki.webp)
Para María Jazmín Ichiki, estos Juegos Suramericanos tienen un significado especial. No sólo porque representan su primera experiencia en una competencia de este nivel, sino también porque le toca vivirla como local, con familiares, amigos y público argentino alentando desde las tribunas.
“Estoy muy contenta, son mis primeros Juegos Suramericanos”, contó después de su participación. La alegría convive con una sensación que reconoce desde el comienzo: la presión de competir en casa.
“Un poco de presión por ser locales, pero esa presión siempre se vive”, agregó. Sin embargo, lejos de dejar que esa situación condicione su desempeño, Ichiki trabaja para transformarla en concentración y energía positiva.
Respirar y enfocarse
La karateca contó que una de las herramientas que utiliza para manejar esos momentos es el trabajo psicológico. “A veces te puede jugar en contra. Yo vengo trabajando con mi psicólogo, así que traté de respirar y enfocarme en lo que es lo mío”, sostuvo.
En sus primeros Juegos Suramericanos, también encontró un escenario que respondió a lo que imaginaba antes de la competencia. “Me imaginaba la gente alentando, apoyando”, contó, además de destacar la organización del evento.
Una pasión que viene de familia
La historia de Ichiki con el karate comenzó cuando tenía apenas 10 años. La disciplina ya formaba parte de su familia: su papá había practicado karate cuando era joven y fue quien la acercó a este deporte. “Es como una herencia, digamos. La pasión está ahí en la familia”, señaló.
De chica comenzó a entrenar y encontró en el karate una disciplina que con el tiempo se convirtió en mucho más que una actividad deportiva. A los 13 años tuvo un parate por motivos personales y volvió a los 20, ya de adulta, para retomar un camino que hoy continúa con la Selección Argentina.
“Me gusta la disciplina, el respeto, todos los valores que tiene el deporte en sí”, añadió. Para Ichiki, esos aprendizajes también forman parte de su identidad: “me hace la persona que soy hoy”.
En Santa Fe, la karateca argentina transita así una experiencia que combina el desafío deportivo con una historia personal marcada por la familia, la perseverancia y una pasión que encontró de niña y volvió a elegir de grande.

Para comentar, debés estar registradoPor favor, iniciá sesión