Las sorpresas y decepciones que deja la Fórmula 1 2026 en su arranque
Apenas iniciado el calendario, la temporada 2026 ya dejó en claro que el cambio reglamentario reordenó fuerzas, pero no cerró la competitividad. Mercedes parece haber dado el primer golpe, mientras que equipos como Alpine y Haas capitalizan la oportunidad. En paralelo, gigantes como Red Bull, Williams y Aston Martin enfrentan desafíos más profundos de lo previsto.
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La temporada 2026 de la Fórmula 1 comenzó bajo el impacto de un cambio reglamentario profundo y con expectativas elevadas en toda la parrilla. Equipos que venían dominando buscaban sostener su hegemonía, mientras que otros apostaron todo a esta nueva era para cambiar su destino.
En ese contexto, el inicio del campeonato ya dejó señales claras: proyectos que superaron lo esperado y otros que, por ahora, quedaron en deuda.
Un nuevo orden con lógica… y algunas sorpresas
El regreso de Mercedes-AMG Petronas Formula One Team a los primeros planos no sorprendió demasiado. Desde la pretemporada se anticipaba que el equipo alemán había interpretado mejor que nadie el nuevo reglamento técnico.
Tampoco llamó la atención ver a Cadillac F1 Team en el fondo del pelotón: construir una estructura desde cero siempre implica un proceso gradual, y su cercanía relativa con equipos establecidos ya puede considerarse un dato positivo.
Sin embargo, más allá de estas tendencias esperadas, hay nombres propios y equipos que alteraron el mapa competitivo.
Las sorpresas
Kimi Antonelli y la consolidación de la nueva generación. Si 2025 fue el año de adaptación, 2026 parece ser el de confirmación para Antonelli. El italiano capitalizó la experiencia acumulada y dio un salto de calidad evidente, mostrando consistencia y madurez en pista.
Su evolución refleja una tendencia más amplia: la camada de jóvenes pilotos está dando un paso adelante. Oliver Bearman se metió rápidamente en el top 10 del campeonato, Isack Hadjar sorprendió incluso en clasificación frente a referentes, y Gabriel Bortoleto mostró destellos de alto nivel pese a limitaciones mecánicas.
Alpine F1 Team y Haas F1 Team: salto de calidad en la zona media. Ambos equipos aparecen como grandes revelaciones en el campeonato de constructores, ocupando posiciones impensadas respecto a 2025.
Alpine apostó fuerte al nuevo reglamento y, por ahora, la decisión está dando resultados. El liderazgo de Pierre Gasly fue clave para sostener el rendimiento, mientras que Franco Colapinto comienza a adaptarse a un auto que aún presenta algunas limitaciones en el tren delantero.
Por su parte, Haas sigue sorprendiendo por su eficiencia. Bajo la conducción de Ayao Komatsu, el equipo logró maximizar recursos y mantenerse competitivo, con actuaciones destacadas de Bearman y Esteban Ocon.
La unidad de potencia Red Bull Ford, un debut prometedor. El proyecto conjunto entre Red Bull Racing y Ford Motor Company comenzó con señales muy positivas.
A esto se suma un proceso de reestructuración interna tras la salida de figuras clave como Adrian Newey y Christian Horner, lo que deja al equipo en plena transición.
Williams Racing: una apuesta que aún no da resultados. Williams había sido uno de los equipos más enfáticos al apostar por 2026, pero el inicio no acompañó.
Problemas estructurales en el chasis, exceso de peso y déficit aerodinámico condicionan el rendimiento del FW48. A pesar del proceso de reconstrucción liderado por James Vowles, el equipo todavía no logra dar el salto esperado.
Aston Martin F1 Team: la gran decepción. Si hay un nombre que resume la frustración del arranque 2026, es Aston Martin.
El rendimiento del motor —especialmente en velocidad punta y entrega de potencia— lo posiciona entre los mejores del campeonato, generando incluso elogios de equipos rivales. En circuitos rápidos, la diferencia es evidente.
Las decepciones
Red Bull: potencia sin equilibrio. A pesar de contar con un motor competitivo, el presente de Red Bull está lejos de lo esperado. El problema no está en la recta, sino en las curvas.
El RB22 muestra deficiencias claras en tracción y estabilidad, especialmente en sectores técnicos. La falta de agarre en el tren delantero condiciona el rendimiento general y afecta incluso a Max Verstappen, que no logra exprimir el potencial del auto.
El equipo presenta múltiples problemas: falta de potencia en el motor Honda, dificultades en el sistema ERS, vibraciones excesivas y un balance aerodinámico muy deficiente.
Ni siquiera la presencia de Fernando Alonso logra disimular las carencias de un proyecto que, por ahora, parece llegar tarde a la nueva era.

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