NEGOCIOS Y EMPRESAS

Soberanía ideológica. Argentinos asintomáticos

Si se la sostiene artificialmente, no solo debilitan a la empresa, ya que pocos querrán seguir operando con ella, sino que se afecta a la economía en general, que busca un equilibrio forzado por esta situación.
La política y la política económica muchas veces alteran el orden natural de los negocios, queriendo salvar o intervenir en las empresas con problemas, sosteniéndolas y debilitando de esta manera al resto de las empresas sanas del sector y a la economía entera. Tengan presente que, si el estado toma las obligaciones, es decir los pasivos y deudas de una empresa privada, estos se convierten en obligaciones de todos los contribuyentes que deberán atenderlas con sus impuestos. La ley argentina y su jurisprudencia, tiene desde hace décadas mecanismos para solucionar los conflictos entre privados, sin necesidad de expropiaciones o soluciones mágicas provenidas de un Estado que se parece más a un ídolo con pies de barro que a un dios poderoso.
En algunos casos, la intervención del Estado es buena y esperada, siempre que sea para la protección de aquel que está en desigualdad de fuerzas para hacer valer sus derechos personales, en los otros casos es solo ideológico y persigue fines diferentes al pregonado bien común. No olvidemos que el Estado vive de los privados y las personas viven, en parte, para financiar ese Estado. Justificaremos su intervención regulando monopolios, oligopolios y economías de escala, otorgando legislación sana, justicia e instituciones fuertes y sostenibles en el tiempo.
Un Estado en default, con su economía quebrada, con las empresas publicas todas con números en rojo, en medio de una pandemia, difícilmente deba hacerse más grande. Un estado eficaz, efectivo y presente, no necesariamente debe ser voluminoso. Lo que éste debe hacer es solucionar los inconvenientes económicos que el mismo crea y proveer de las condiciones necesarias para el crecimiento del país, en una economía menos intervenida por impuestos y transferencias a sectores subsidiados, el resto vendrá por añadidura. Argentina debe discutir crecimiento, buscar inversiones y generar mayores productos exportables, que son los que generan divisas. Debe premiarse al que produce y ayuda al crecimiento del país, porque este es el pilar de la generación de empleo y riqueza y con esto también aumenta la recaudación impositiva, mejora el bienestar de la población y disminuye la necesidad de subsidiar a algunos sectores, lo que se traduce en menor gasto del Estado.
Debemos prestar atención a los acontecimientos, no debemos ser argentinos asintomáticos, nuestra cultura, nuestra Patria, nuestra religión, nuestra Constitución y nuestras leyes, nuestro pasado y nuestros próceres deben ser defendidos y honrados con las herramientas que nos da la democracia, ya que son la esencia de nuestra Nación. No podemos permitir que nos cambien nuestra cultura por ansias de poder, de dinero o razones geopolíticas foráneas.
#BuenaSaludFinanciera @ElcontadorB @GuilleBriggiler

Alberto Fernández Coronavirus Instagram René

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