DEPORTES

El lento plan para la vuelta al fútbol

La Argentina tuvo ayer otro pico de contagios y fallecidos de coronavirus. Y los pronósticos dicen que las cifras seguirán subiendo, sobre todo en el Área Metropolitana de Buenos Aires. Hace dos días, Alberto Fernández no descartó que, de mantenerse la multiplicación acelerada de positivos en esta región, donde se concentran la mayor parte de los clubes profesionales, haya que volver a una “cuarentena absoluta”. En ese contexto, ¿puede regresar el fútbol a entrenarse? ¿Y quiere el fútbol que eso suceda? ¿Por qué si en otros países de Sudamérica pusieron primera, Argentina no tiene protocolo?

La lectura inicial es de rechazo. Ningún club quiere exponer a sus jugadores y empleados. “Ahora lo importante es la salud”, responden desde Claudio Tapia hasta el dirigente del equipo más chico. “¿Por qué vamos a apurar volver, si el Gobierno no lo autoriza?”, suben la apuesta. Y cuando un mes atrás, Matías Lammens, ministro de Turismo y Deporte, contó que junto con Salud se estaba pensando en armar una comisión interministerial que analizara protocolos para el retorno de la práctica deportiva, desde el fútbol les salieron con los tapones de punta.
Sin embargo, ya son 18 las provincias que empezaron a autorizar la apertura de los clubes y/o salir a correr: Jujuy, La Rioja, Tucumán, Salta (Fútbol 5), San Juan, Mendoza, Santa Fe... Lógico: siempre bajo estrictas medidas sanitarias y de distanciamiento y un máximo de diez personas. Pero en la ciudad cuyana se dio un caso que generó revuelo: jugadores de Godoy Cruz, que ya corrían por las calles y parques, se movieron en un predio que es propiedad de José Mansur, presidente del Tomba.
Entonces, ¿un plantel de la Primera División había vuelto a entrenarse? El propio directivo reconoció la situación, aunque negó que se tratara de una decisión institucional. De hecho, el Bodeguero se alineó con el pensamiento que rige desde Viamonte: “Godoy Cruz decide no iniciar las prácticas del primer equipo hasta acordar la apertura conjunta con la AFA”.
En esa misma línea, desde la Liga Profesional encabezada por Marcelo Tinelli, como desde el Consejo Federal que maneja Pablo Toviggino, se les recordó a los clubes y a las ligas provinciales, respectivamente, que no están autorizados los entrenamientos ni los partidos amistosos, incluso cuando sus provincias se los permitan. “Volvemos todos o ninguno, sin ventajas deportivas para nadie”, dicen.
El de Godoy Cruz no fue un caso como el de Riestra, que se estuvo entrenando en su estadio. Y no sólo quedó en falta con la AFA, sino que rompió la cuarentena que rige en la Ciudad de Buenos Aires, y quedó expuesto a sanciones deportivas y penales. En CABA se planteó otra polémica: el Gobierno autoriza a la gente a correr pero no se puede habilitar los clubes para que los futbolistas corran. Y muchos salen a la calle, como Alexander Domínguez, arquero de Vélez. ¿Pero dónde sería más peligroso que se ejercitaran?
Y vemos que en Paraguay ya empezaron a practicar; que la semana que viene lo harán en Uruguay; que Perú, Chile y Ecuador, países en los que el Covid-19 golpeó mucho más fuerte que acá, ya tienen cronogramas y protocolos para recomenzar sus torneos. Hasta en Brasil ya se entrenan...Pero la AFA no tiene ningún apuro para volver, porque dio por terminada la 19/20 de la Superliga, sin descensos. Dejó pendiente la Copa Argentina y definir los ascensos y, como planea hacerlo desde septiembre, no ven la necesidad de acelerar los plazos. Y eso hace que los dirigentes estén cómodos en esa postura: siguen cobrando los ingresos de la televisión. Siempre el 30 de junio fue una fecha de quiebre para tener frenada la pelota, porque se vencen unos 2.000 contratos y tienen la opción de achicar sus planteles: con un 2021 proyectado sin descensos, no se ven obligados a hacer grandes erogaciones.

¿Y los jugadores, que están cansados mentalmente de entrenarse hace 90 días por zoom y que necesitarán al menos 60 días para acondicionar sus físicos adormecidos? ¿Será en julio que volverán a entrenar? Ahora dicen que la AFA organizó una reunión para la semana que viene (el 3/6 ya cancelaron una similar) para empezar a plantear un protocolo y dar señales de que se están moviendo, con cuidado, con testeos, sin poner en riesgo a nadie.

Alberto Fernández Coronavirus Gorosito

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